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Ebrovisión

“Muchos festivales nacimos de la nada, así que saldremos más fuertes”

Premio FEST 2018 para Ebrovisión

Ebrovisión no podrá celebrar su 20º aniversario este año por culpa del Covid-19. Charlamos con Ramiro Molinero, director del festival de Miranda de Ebro.

Rami Molinero y Carol Mahave // Javier Rosa
Ebrovisión no podrá celebrar su 20º aniversario el próximo mes de septiembre sino un año después, en 2021, debido a la crisis del Covid-19. En este contexto, charlamos con Ramiro Molinero, codirector del festival de Miranda de Ebro (Burgos), una de las localidades más afectadas por el coronavirus

2020 era un año especial para los habitantes de Miranda de Ebro. Su festival musical de verano, Ebrovisión, cumpliría su 20º aniversario y el municipio burgalés se llenaría de amantes de la música («indie», principalmente), atraídos por un evento con un alto nivel de identificación y fidelidad entre sus habituales. De hecho, esta vez nadie vendría con la excusa de ver en directo a algún artista en concreto, ya que el cartel se mantendría en secreto hasta su celebración, los días 5, 6, 7 y 8 de septiembre.

Una propuesta emocionante, aunque quizá un tanto temeraria, si no fuera por esa lealtad demostrada edición tras edición por los «ebrovisivos», quienes suelen agotar las entradas del festival (como en el pasado 2019).

Ebrovisión 2018

El público de Ebrovisión // Stuart MacDonald

Pero llegó el 2020 y, aunque se las prometían muy felices, como tantos, la crisis del Covid-19 puso a la población en cuarentena, cancelándose todo evento social a celebrar entre marzo y mayo… y dejando en la cuerda floja a todos los posteriores. Así, festivales tan ilustres como Primavera Sound optaron por posponer sus fechas para, finalmente, cancelar su edición de este año (en el que tampoco contaremos con Bilbao BBK Live, Resurrection Fest, FIB, Azkena Rock Festival o Sónar, por poner solo unos ejemplos).

Parecía, sin embargo, que casos como el de Ebrovisión, a realizar bordeando el otoño, aguantarían el tipo gracias a una «nueva normalidad» ya instaurada, a tenor de un coronavirus si no erradicado, sí que controlado. Pero no ha sido así. Finalmente, la Asociación Cultural Amigos de Rafael Izquierdo, su organizadora, anunciaba ayer mismo, 3 de junio, que el 20 cumpleaños habría de celebrarse uno después, en 2021. Un hiato doloroso, pero nada comparable al del drama sanitario, evidentemente.

Hablamos de todo ello con Ramiro Molinero, codirector de Ebrovisión e ilustre hijo de Miranda de Ebro, uno de los municipios más afectados por la pandemia.

Rami, ¿cómo has vivido esta crisis a nivel personal?

Como el resto, supongo, con esa incertidumbre y esa responsabilidad ante algo que desconocíamos, pero tranquilo y siempre positivo, aprovechando el tiempo para recuperar tareas que dejas pendientes  por culpa del día a día. He podido escuchar viejos discos y leer, para lo que nunca tengo todo el tiempo que me gustaría. Al mismo tiempo, con pena, al ver el dolor de tanta gente, pero confiando en que saldremos de ésta.

Miranda fue un foco preocupante cuando estalló la alarma sanitaria, ¿cómo se vivió en el pueblo?

Los primeros días fueron complicados, con una situación nunca antes vivida. El miedo se palpaba en la calle y fue alucinante encontrarnos después todos encerrados en casa. Algo impensable que, de un día para otro, demostró que la realidad supera a la ficción. El ser los primeros nos sirvió para tomárnoslo rápidamente en serio, ser muy responsables, y salir de ello lo mejor posible.

M de Miranda // J.L. Dufourg

Organizasteis una rifa solidaria, para ayudar a los afectados. 

Sí. Recaudamos 4.080 euros que entregamos a Cruz Roja, para su programa de ayuda Cruz Roja Responde.

Miranda es un nudo de comunicaciones, un cruce de caminos. Limitáis con Euskadi y con La Rioja, por lo que hacéis muchísima vida en esas otras comunidades. Se os tiene que hacer muy raro no poder salir de Burgos…

Raro, no, rarísimo. Tenemos a menos de 1 kilómetro ambos territorios, por lo que muchísimos amigos y familiares viven en ellos. A pesar de la cercanía, ahora no podemos ir a visitarlos y se hace duro estar privado de esa libertad. Tenemos familia a diez minutos en coche, pero llevamos tres meses sin encontrarnos. Suena a película, pero así es.

Tampoco esperabais un 20º aniversario de Ebrovisión de esta manera…

El sentimiento es de tristeza, pero también de satisfacción, porque sabemos que se está haciendo lo responsable. Le hemos estado dando muchas vueltas a la situación, escuchando muchas voces a alto nivel, aguardando que llegaran noticias, pero éstas no han sido todo lo satisfactorias que esperábamos. Así, hace dos o tres semanas empezamos a barajar la posibilidad de aplazarlo a 2021. Teníamos claro que, o se celebraba como se merecía, o no valía la pena. Este año era uno especial y no queríamos sucedáneos.

Revel In Dimes en concierto

Concierto callejero de Ebrovisión // Stuart MacDonald

¿Cuál ha sido el punto de inflexión para la decisión?

Esperábamos noticias positivas con respecto a la desescalada, pero todo parece centrado en el turismo de verano, en los hoteles,  bares y restaurantes. Que nos parece perfecto, pero la cultura sigue ahí aparcada y nadie da un paso adelante para, por lo menos, comunicarle al sector cómo afrontar las nuevas circunstancias. Como no se garantizaba el pleno desarrollo de todas las actividades que habíamos programado para este año, optamos por esperar a 2021 para hacerlo por todo lo alto. Instituciones, patrocinadores y artistas lo han entendido perfectamente.

En vuestro comunicado os acordáis de técnicos, feriantes, fotógrafos, backliners… De la música en directo vive mucha gente. ¿Cómo ves el futuro del sector?

De esto tenemos que salir todos unidos y entendiendo las realidades de cada uno, comprendiéndonos y creando sinergias, trabajando codo con codo. Muchos hemos nacido de la nada y hemos ido aprendiendo, evolucionando, reinventándonos, adaptándonos. Esto nos tiene que servir para ser aún mejores organizadores de festivales, en todos los aspectos. Dejarnos de rencillas y apoyarnos para seguir manteniendo el sector. Creo que está habiendo mucha solidaridad, que se están poniendo las cosas fáciles y que los promotores somos gente muy luchadora. Los festivales eran una cosa minoritaria para cuatro locos y fíjate ahora. Saldremos más fuertes.

Vosotros no sois promotores al uso, sino una asociación cultural sin ánimo de lucro… ¿qué os acarrea cancelar el festival, así como vuestros demás proyectos?

Nosotros no ganamos dinero a titulo personal, nadie obtiene beneficio por nuestros múltiples eventos, pero cancelarlos sí que nos trae pérdidas, como a cualquier empresa. Con el apoyo de las instituciones y las marcas esperamos ir salvándolas poco a poco. En nuestras dos décadas hemos vivido otras situaciones límite y las hemos superado con determinación y trabajo, así que somos optimistas de cara al futuro. Tenemos ahí las fechas del año que viene; 2, 3 y 4 de septiembre… y eso nos hace luchar por tener el mejor 20º aniversario que jamás pudiéramos haber soñado.

Ebrovisión 2019

El «sold-out» de 2019 // Iñaki Espejo-Saavedra

¿Ebrovisión 2021 tendrá también cartel secreto?

Sí, seguirá siendo una sorpresa, un regalo para nuestro público por su fidelidad. Queremos conservar, aparte de los grupos, el concepto del aniversario. Lo teníamos muy estudiado y muy trabajado para ofrecer algo distinto y especial. Todo ese proyecto se va a conservar. Con más de un año por delante, seguro que incluso se nos van ocurriendo más cosas.

¿Algún mensaje para los ebrovisivos?

Sí, que va a merecer la pena esperar. Que saben que aquí tienen su casa y que tanto el festival como Miranda los esperamos con los brazos abiertos. Estamos encantados de que vengan año tras año y, aunque este es uno complicado para todos, también para la Asociación, sus muestras de cariño nos dan mucho ánimo. En marzo veíamos cerca colgar el cartel de «entradas agotadas»… y ahora son pocos los que están devolviéndolas. Ellos son nuestro mayor apoyo. Que se cuiden, que pronto volveremos a vernos.

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