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Festivales

Garorock Experience 2019: Vacaciones (no solo musicales) en Nueva Aquitania

Garorock Experience 2019

Viajamos al sur de Francia para, entre otras muchas cosas, escuchar en directo a Christine and The Queens

Surfeando con SUM 41 // Teddy Morellec-Garorock
Viajamos al sur de Francia para, entre otras muchas cosas, escuchar en directo a la gran revelación internacional de la música del país vecino, Christine and The Queens. Una escapada de fin de semana más que recomendable

Como festivaleros, estamos acostumbrados a desplazarnos cada verano en busca de nuestro cartel favorito. Al este (Primavera Sound, FIB…), al oeste (Resurrection, O Son do Camiño…) o al sur (Mad Cool…). Pero parece que la opción de tirar al norte no se contempla. Como si el simple hecho de atravesar una frontera europea en la época Schengen fuera un problema… Y es una pena porque, a poco más de dos horas y media de Irun, tenemos un festival que lleva dos décadas poniéndonos en bandeja bien cerquita a nombres como Muse, M.I.A., Jamie xx o Beth Ditto, entre muchos muchos otros (y haciéndonos guiños como la programación de Berri Txarrak hace un par de años, o la de Fermin Muguruza en su primera edición, allá por 1998).

Se llama Garorock o, como se ha rebautizado en esta edición de 2019 (celebrada del 27 al 30 de junio), Garorock Experience. Y se celebra en Marmande, una pequeña localidad (menos de 18.000 habitantes) de Nueva Aquitania, en el suroeste francés, que cada verano a finales de junio atrae a nada más y nada menos que 40.000 festivaleros (¡más del doble de su población!). Su parque de La Filhole (más que un simple “parque”, una vastísima extensión verde anexa al municipio y orillas del rió Garona), se convierte durante un fin de semana en una verdadera ciudad paralela. Camping, recinto de conciertos y espacio para múltiples actividades que dotan de contenido ese apellido de “experience” que le han puesto al Garorock desde este año.

Sobrevolando Garorock, ubicado a orillas del Garona // Garorock

Hacia allí pusimos rumbo el pasado viernes, 28 de junio, cuando Garorock Experience 2019 ya había arrancado (con directos de James Blake o Marshmello, entre otros, el día antes). Menos de cuatro horas en coche desde Bilbao y llegábamos a una municipio efectivamente tomado por jóvenes ávidos de música y diversión. En un zona eminentemente rural, podría parecer que el alojamiento está complicado dada la carencia de hoteles. Pero, aparte de la opción del camping (que, por solo 10 € más, puede venir incluido en el abono), los alrededores están plagados de “gîtes” (algo así como casas rurales) de un pintoresco encanto (y a unos precios más que ajustados). Nosotros optamos por el apartado Domaine de Bertranet, en la cercana localidad de Tonneins, un maravilloso “escondite” entre frondosos árboles. El complejo, que data del siglo VXII, aún mantiene campanario, caballerizas y todo un ala de invitados que goza ahora de las comodidades actuales y, además, de una piscina privada, la mejor aliada contra la ola de calor que arrasó la zona todo el fin de semana (con temperaturas cercanas a los 40 grados).

Tras reponer fuerzas y colocarnos la preceptiva pulsera, estábamos listos para la música. El cartel 2019 de Garorock Experince nos prometía una mezcla de rock, electrónica y hip hop, con miras internacionales pero haciendo también hincapié en el cercano (aunque desconocido para nosotros) panorama musical francés. Porque ese es otro de los atractivos del festival, que nos permite hacernos una perfecta composición de lugar del punto en el que está la escena del país vecino en solo un fin de semana. Así, entre el viernes 28 y el domingo 30 de junio, pudimos descubrir el pop con flow del trío parisino Therapie TAXI (durante cuyo concierto una espectadora saltó al escenario para pedir matrimonio a su novia -que aceptó, brindando uno de los momentazos del festival, en pleno fin de semana del Orgullo; ver vídeo bajo este párrafo-), la vanguardia electrónica de FKJ (o French Kiwi Juice, multinstrumentista que se basta y se sobra solo en escena) o la absoluta devoción de la juventud francesa por el hip-hop autóctono. Porque esa es la música de moda ahora mismo en el país vecino, claramente. Así lo atestiguaba un cartel en el que reinaban estrellas locales del género como Vald, Alpha Wann, Lomepal o el colectivo Columbine, o el reconocido vecino belga Roméo Elvis.

En cuanto a nombres internacionales, Garorock Experience 2019 nos regaló actuaciones para el recuerdo de Ben Harper (que recuperó su versión del “Superstition” de Stevie Wonder), Interpol, Sum 41, Beirut, Two Door Cinema Club o Macklemore (cuya cita en 2018 se canceló por climatología adversa -¡con riesgo de huracán!- y que este año regresaba para actuar en plena ola de calor). Y, en un punto medio entre ese estrellato internacional y el panorama autóctono francés, el gran motivo de que estuviéramos este año en Garorock: Christine and The Queens. La francesa que graba sus canciones tanto en francés como en inglés, que triunfa hasta en Estados Unidos y que coló su último disco (“Chris”) en la mayoría de listas de los mejores álbumes de 2018, solo tenía previstas dos fechas en España (el Primavera Sound y el finalmente cancelado Doctor Music Festival), así que verla jugando en casa bien valía un viajecito en coche por el sur de Francia.

Chris, o sea, Héloïse Letissier, optó, obviamente, por sus letras en francés en su concierto en Garorock. Repasó intensivamente su más reciente lanzamiento, sin olvidar hits del anterior (su debut “Chaleur humaine”) como “iT”. En solo hora y media demostró (junto a su banda de cuatro músicos, su sexteto de bailarines y su escenario constantemente inundado de pirotecnia) por qué es el gran fenómeno internacional de la música francesa desde hace 4 años. Una voz inconfundible, melodías pop de base funky que remiten a lo mejor de los 80 (incluso con dejes de un Michael Jackson en la cima de su carrera), un dominio escénico absoluto y unas dotes para la «danza» más teatral (más que para el «baile») que separan su puesta en escena de las coreografías en serie que abundan en el mundo del pop. Y a eso hay que sumarle su autenticidad, su genuina apuesta por la androginia y lo no normativo (“Be a freak!”, nos gritó como despedida) y su capacidad para componer pelotazos. “Comme si on s’aimait”, “La marcheuse”, “Damn, dis-moi”, “Follarse”, “L’étranger”… y hasta una decena de las 12 canciones de su último disco, «Chris», podrían haber sido singles, ya que son temazos de esos que huelen a hit instantáneo y se pegan a la memoria (y a los pies) tras una única escucha. Lo dicho, Chirstine and the Queens justificaron por sí solos la visita a Garorock Experience 2019.

Christine, diosa freak // Facebook

Aún así, si todos los atractivos relatados hasta aquí no te han parecido suficientes, el festival también ofrecía actividades paralelas como los conciertos en el camping (volvimos siendo fans del desparpajo desacomplejado de Corine), los torneos deportivos para festivaleros/as o dispares atracciones como el loco tobogán acuático gigante, la casa del terror o los coches de choque. Y eso si nos ceñimos al recinto festivalero, porque la zona ofrece además propuestas que hacen que el fin de semana se quede muy, muy corto: el jardín de nenúfares de la cercana localidad de Le Temple-sur-Lot, la fortaleza medieval elevada que es el pueblecito de Pujols, los deliciosos -e inmensos- tomates y ciruelas que se cultivan en la zona, el asequible restaurante de ensueño La Chope et Le Pichet (en Villeton, al borde del canal que discurre paralelo al río Garona) y una infinidad de alternativas más. En definitiva, Garorock nos ha regalado unas breves vacaciones musicales y festivaleras, sí, pero también turísticas, culturales, gastronómicas y de esas que le permiten a uno desconectar totalmente por 72 horas de la rutina. En 2020, ¡¡volvemos a Garorock Experience!!

Maravillosa ubicación para el restaurante Le Chope et Le Pichet // Google Maps

Garorock de día, desde el tobogán acuático // Garorock

Garorock 2019

Y Garorock de noche: 4 jornadas de música // Garorock

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