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Santander Music

Santander Music 2019: 12 planes (extramusicales) para exprimir la ciudad

Centro Botín (Santander)

Si este primer fin de semana de agosto tienes previsto ir al festival cántabro, aquí tienes una docena de ideas para sacar el máximo partido a tu visita.

El Centro Botín // Ángel de los Ríos
Si este primer fin de semana de agosto tienes previsto ir al festival cántabro, aquí tienes una docena de ideas para que, además de la música programada (Kaiser Chiefs, Fuel Fandango, Zahara, Bad Gyal…), saques el máximo partido a tu paso por la capital de Cantabria

Santander Music 2019 está a la vuelta de la esquina y, aunque pienses que ya lo tienes todo preparado, no, no es así, ya que aún no has leído esta guía con la que BI FM te descubre 12 propuestas en la capital cántabra (y cercanías) que (apostamos) te van a entusiasmar tanto como a nosotros. Porque, además de la programación propia del festival (los conciertos en el recinto, del 1 al 3 de agosto) con Kaiser Chiefs, Fuel Fandango, Zahara, Carolina Durante, Morgan, Bad Gyal…; las Vermú Sessions a mediodía en el centro; o las actividades paralelas del propio evento… Santander tiene muchos planes que ofrecer.

Desde recientes y ya icónicas construcciones como el Centro Botín hasta clásicos como el faro de Cabo Mayor, pasando por pequeños secretos que seguro te van a sorprender: un teatro clandestino, una ginebra propia, tardeos indies, sobaos de verdad… ¡Pasen y lean!

NOTA: Tienes más información de Santander Music 2019 en www.santandermusic.es

LOS MEJORES PLANES DE SANTANDER

1- EL CENTRO BOTÍN

A pesar de que solo lleva dos años abierto (se inauguró en junio de 2017), el Centro Botín ya se ha convertido en uno de los lugares más icónicos de Santander (y eso que había muchas dudas de que un diseño tan moderno y rompedor encajara en un entorno tan señorial). Situado en los Jardines de Pereda, al borde de la bahía, el edificio (obra del premio Pritzker Renzo Piano) cuenta con dos volúmenes unidos por pasarelas exteriores que te recomendamos encarecidamente que recorras. Además, aunque estando allí te parezca imposible, puedes mejorar las vistas subiendo a la terraza del volumen este (hay ascensor gratuito) para disfrutar de una panorámica del frente marítimo. Pero, ojo, que por fuera, muy bien, pero es que se trata de un pequeño gran museo de arte contemporáneo. Así que no dejes de entrar porque, por ejemplo, ahora tienen una expo de Calder que mola mucho. Recomendable 100% (además, Santander Music ha programado allí varias «Vermu Sessions» por primera vez).

Centro Botín (Santander)

El Centro Botín, de noche // BI FM

2- CRUZAR LA BAHÍA EN BARCO (Y COMER AL OTRO LADO)

Ya que estás ahí, al borde del mar… ¡lánzate! Bueno, no, mejor embárcate y come en Pedreña o en el Puntal. Es el plan veraniego santanderino por excelencia. No hay verano sin cruzar la bahía en lancha y pegarse un homenaje de pescado o bien en el Chiringuito de Tricio del Puntal o bien en el Tronky de Pedreña. Ojo, porque son barcas distintas (las del Puntal se cogen justo al lado de la Grúa de Piedra; las de Pedreña, al otro lado del Palacete del Embarcadero). Si optas por el Puntal, eso sí, que sepas que no reservan al mediodía (para cenar, suerte, porque lo tienen todo reservadísimo). En el caso de El Tronky, que no te despiste su aspecto de bar de carretera sin pena ni gloria, ya que siempre tienen un pescado de 10 a precio más que razonable. Si vas ahí, las almejas de Pedreña son un must y también las navajas (muergos como los llaman en la zona). ¡Ah! Y el bonito a la brasa, que ahora es temporada.

Lanchas Los Reginas

El barco Bahía de Santander // Los Reginas

3- EL PESCADO CON VISTAS DE EL CAZURRO Y LOS CONCIERTOS DE LA VIGA

El Cazurro nada tiene que ver con el nombre («tosco», «zafio», según la R.A.E.). Un local sencillo en Liencres (en el Barrio la Arnía, s/n, a 20 minutos en coche del centro de Santander) con unos ventanales justo al pie del acantilado que te quitarán el sentido. Como su pescado salvaje de la zona, fresco-fresco (ya ves en la foto el «lubinón» de 6 kg. que sirvieron hace un tiempo). Un consejo, reserva antes de ir (942 578 524) y pide mesa con vistas. Es un planazo de domingo post-festi, desde luego. ¿La pena? Que ya no organizan conciertos, por lo que, si sigues teniendo ganas de música, para en La Viga, que está en Soto de la Marina, justo en el trayecto que lleva al Cazurro. Esos tíos programan conciertos todos los domingos y es un local muy genuino.

El Cazurro

Lubinón // El Cazurro

4- EL FARO DE CABO MAYOR Y SU (NO YA TAN «PECULIAR») BAR

A solo 15 minutos en coche del recinto festivalero (o a algo menos de una hora dando un paseo en el que recorrerás casi todas las playas de la ciudad), está este faro desde el que se divisa Cantabria en toda su plenitud. Desde el mar de frente hasta el litoral santanderino al este, pasando por los Picos de Europa al oeste. Increíble. Aunque más increíble aún era el chiringuito homónimo (El Faro) que, aunque sigue allí… lo hace en una versión bastante «dulcificada». Y es que, hasta hace cuatro días, era, tras El Valle de los Caídos, el mayor homenaje al Franquismo que conocíamos. Un verdadero museo «de merchandising de la dictadura», como lo describía una usuaria en Trip Advisor. Si vas y te fijas, aún encontrarás algún guiño falangista, pero nada que ver con los tiempos gloriosos de Vicente Camus aka Vicente «el legionario», quien lo inaugurara hace 7 décadas. Si, a pesar del lavado de cara, te da repelús, a unos pasos tienes El Barco, El Camping o El Hipódromo.

Bar Faro (Santander)

Bar Faro (Santander) // Jose2358 (TripAdvisor)

5- UN GIN TONIC DE SIDERIT

Ya que te estamos recomendando bares, restaurantes y ricos platos… ¿qué pasa con la bebida? Pues que vale ya de ginebras británicas, americanas o de Kuala Lumpur. Hay opciones en el «universo gin tonic» que están más cerca de lo que piensas. Así que, ya que estás en Cantabria, lo lógico es que el copazo te lo pidas de Siderit. Practica con nosotros: Si-de-rit. Si lo dices bien, los locales te tomarán por uno de ellos. La produce en exclusiva una pequeña destilería de Torrelavega, su principal botánico es el té de roca silvestre de Picos de Europa (o sideritis hyssopifolia) y va de muerte con un twist de naranja y un palo de canela. Es fácil encontrarlo embotellado en licorerías o supermercados y en la carta de copas de cualquier establecimiento. Si no te va la ginebra, puedes optar por el vodka de la misma firma (Siderit Lactée) destilado ¡¡de la leche!! (leche cántabra, claro) en vez de de la patata, el trigo u otros vegetales o cereales como es habitual. ¡Ah! Ahora también hacen un vermú que…

Ginebra Siderit

6- UNAS COPAS DE ALDA SELECCIÓN

Y de la ginebra… al vino. A Alda Selección. Se dice que este blanco deliciosamente dulce (damos fe) es un «vino de autor cántabro» ya que, aunque lo elabora la bodega catalana Sumarroca (D.O. Penedès) con uva autóctona xarel·lo, lo hace en exclusiva para El Serbal (Santander) y El Nuevo Molino (Puente Arce), ambos cántabros y ambos con estrella Michelín. Como estos restaurantes comparten socios con el «gastro bar bistro» Querida Margarita (Calle Andrés del Río, 7; Santander), puedes probar el Alda Selección sin tener que desembolsar lo que vale un menú estrellado.

Vino de autor cántabro // Querida Margarita

7- LOS MEJORES SOBAOS Y QUESADAS

Ningún artículo sobre Cantabria puede estar completo sin la preceptiva alusión a los sobaos. Y los de El Macho son santo y seña, desde luego. Aunque su obrador está en Selaya, en las Pastelerías Gómez de Santander los venden (sí, vale, también en cualquier súper, pero solo los envasados). La cosa es que en los (numerosos) locales de Gómez repartidos por la ciudad los tienes a granel y recién salidos del horno. ¿Nuestra recomendación? El «supergrande» de medio kilo, claro.

Pero, si ya los tienes más que catados, no dejes pasar la oportunidad de probar los de Casa Luca. Hacen unos sobaos muy muy ricos y todavía mantienen la esencia del obrador tradicional. Además, acaban de abrir un despacho cerca del Ayuntamiento que funciona como un tiro.

Y, como no hay sobao sin quesada, os recomendamos encarecidamente las de La Zapita. Deliciosas y genuinas. Hablamos de una firma pasiega con todas las letras que mantiene la manera de funcionar de toda la vida.

Sobaos El Macho

El «supergrande», claro // El Macho

8. UN HELADO DE REGMA (Y NO DE REGMA)

Si en tu visita al Santander Music te topas con alguna cola interminable, lo has encontrado. Estás ante uno de los despachos de helados de Regma. Seguro. No sabemos si son los mejores, ni si son los más ricos (para nosotros, no), pero lo que está claro es que son los más grandes y los más demandados de Cantabria. La carta de sabores es escueta y clásica (que si fresa, que si limón, que si chocolate…), por lo que destacan los «jaspeados» (de moka y escocés). Lo que está claro es que nadie puede competir con las megabolazas que sirven allí (¿a que no te terminas el tuyo sin que chorree al derretirse?). Hay varios puntos de venta por toda la ciudad, pero tienes uno a escasos 800 metros de la entrada del festival, en la Plaza Italia (en pleno mirador sobre la playa).

Dicho esto, en Santander tienes una heladería cada cuatro pasos. No hay más que recorrer el Paseo Pereda… e ir enumerando locales. Ahí van algunas recomendaciones: En el centro, Capri (Paseo Pereda, 3), Vacanze Romane (Paseo Pereda, 23) y Monerris (Amos de Escalante, 8 / Plaza Cuadro, 2); en el Sardinero, La Italiana (Plaza Italia, 1).

¡Corre, que se derriten! // Regma

9. PASEAR EN BICI HASTA GAMAZO

Lo de pasear por la bahía con un helado en la mano mola mucho, sí. Pero, ¿y hacerlo en bici? (hablamos solo de pasear, tú, el helado mejor te lo tomas con los pies en el suelo). Con el servicio municipal TusBic, puedes pillar la bici junto al Santander Music y dejarla en la Plaza San Martín (trayecto llano y cuesta abajo). Llegarás justo a la Explanada de Gamazo, antaño ocupada por la industria naviera (allí está el dique del mismo nombre) y ahora un flamante e inmenso parque al borde del mar. Más de 11.000 metros cuadrados de los que gran parte es cesped ¡que está permitido pisar! El resto, áreas de juegos infantiles, un solarium con tumbonas de madera, una playa sin arena, árboles, plantas aromáticas… y, claro, grandiosas vistas de la bahía. Ojo, que para coger tu bici no es necesario estar empadronado ni hacer gestiones. Solo acércate a un terminal y pilla tu abono de corta duración (2,08 € la primera hora y 0,63 € las adicionales). Hay estaciones por toda la ciudad y en la web puedes consultar las bicis disponibles en cada una en todo momento.

10. UNOS PINCHOS EN CASA LITA

Si, con tanto paseo, te ha vuelto a entrar hambre, ahí va otra recomendación culinaria. Casa Lita es un clásico, y de fama justificada tras 15 años abiertos y gracias a sus más de 300 propuestas de bocado. A los fogones, ideando pinchos, está Joseba Guijarro, que sonará a los foodies ya que, bajo su batuta, el restaurante San Román de Escalante recibió en su día una estrella Michelín. Casa Lita (Paseo Pereda, 37) se autodenomina «La Cocina del pincho en Santander», así que poco más que añadir. Bueno, sí, que siempre está lleno, que no se puede reservar, que no sirven en mesa y que el precio medio por pincho es 2,5 €. Y a pesar de esos peajes, merece la pena.

Pinchos en Casa Lita (Santander)

Pinchos en Casa Lita // Daniel M. (TripAdvisor)

11- TEATRO «CLANDESTINO» EN EL PRINCIPAL

No te vamos a poder decir dónde está esta recomendación. Más que nada, porque (supuestamente) nadie lo sabe. Se trata de una sala teatral «clandestina» (en el sentido de que es secreta, no porque no tenga permisos, no sean malpensados), cuyo escenario son las habitaciones de una vivienda del centro de Santander. Para acceder hay que llamar a El Principal para reservar entrada (606 897 950). El mismo día de la función (como este sábado día 3 con «Los cobardes») recibirás en tu teléfono móvil un mensaje de texto con un recordatorio de la reserva, los datos completos de la dirección y la hora a la que tienes que llegar. Más información en www.elprincipalsantander.com

¿Dónde será, será? // El Principal

12- LOS TARDEOS DEL ZEPPELIM

Los responsables del mítico Opium abrieron hace meses un nuevo local en sustitución de aquel. Se trata del Zeppelim (Menéndez Pelayo, 2), donde no solo se programan conciertos de pequeño formato y sesiones de DJ todas las semanas (siempre, acompañadas de toneladas de palomitas de maíz), sino que tienen preparados sendos «tardeos» el viernes 2 y el sábado 3 entre las 15:00h y las 20:00h, para ir abriendo boca de cara a lo que te espera en La Magdalena justo después. ¡Allá nos vemos!

Pub Zeppelim (Santander)

Una y a La Magdalena // Zeppelim

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