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A favor y en contra

A favor y en contra de… la Navidad

Feliz Navidad

¿Fechas llenas de buenos sentimientos o la época más hipócrita del año? ¿Ilusión o mero consumismo? ¿Fe profunda o simples ganas de jarana?

Ropopopom
¿Fechas llenas de buenos sentimientos o la época más hipócrita del año? ¿Ilusión o mero consumismo? ¿Profunda fe o simples ganas de jarana? A ver qué opinan nuestros contertulios particulares…

“Joer, ya están con los adornos de Navidad en la calle… ¡pero si es octubre!”. Así comenzó la discusión. “Bueno, que lo vayan colocando todo con tiempo, cuanto antes nos invada el sentimiento navideño, mejor, jajaja”, contestó Vegas. “Mira, yo me mudo a otro hemisferio”, amenazó Arteche. “Aunque vayas a Australia, va a ser Navidad…”, recordó el primero. “¡Mierda!”. “Esa boca, que luego te quejas de que te regalan carbón”.

Alejandro Arteche y Joseba Vegas nunca está de acuerdo. A uno le gusta el country y al otro el indie. Uno lleva tupé y el otro flequillo. Uno es de boxeo y el otro de fútbol. Creepers versus gazelles. Dulce y salado. Ana Rosa contra María Teresa. Apueste por una.

Papá Noel

Y este, ¿quién es?

Hoy es la (inminente) Navidad el motivo de desencuentro (aunque, sin que sirva de precedente, quizá no andan tan lejos), pero podría haber sido cualquier otra cosa. Y tú, ¿de quién eres?

A FAVOR Y EN CONTRA DE… LA NAVIDAD

A favor (Joseba Vegas): Es tiempo de buenos deseos. Vale, sé que es efímero e hipócrita, pero, durante unos días, hay gente a la que se le ablanda el corazón. Igual hasta a ti.

En contra (Alejandro Arteche): Los buenos deseos tienen que ser todo el año. Lo contrario es de ser hipócritas y yo no soporto a los hipócritas, bien quedas y gente de doble cara.

A favor: Que sí, que yo también pienso que son unas fiestas muy hipócritas, pero, ¿acaso no lo es la sociedad? La cosa es que sirve para encontrarte con familiares y amigos que no ves durante el resto del año. Solo por eso (siempre y cuando te caigan bien tus familiares y amigos -no seas cuentista y quedes con ellos si no-), ya merece la pena.

En contra: ¿Y las cenas donde se reúne todo el mundo? Maravillosos aquelarres donde destripar al que falta. Puedes decir las mayores barbaridades que todo el mundo te ríe la gracia.

A favor: Y, ya que te reúnes con gente… pues comes, bebes, cantas, bailas… Las Navidades son como cualquier otra fiesta, a fin de cuentas. Y, ¿a quién no le gusta una fiesta?

En contra (o así): ¡Fiesta! que fantástica fantástica la fiesta.

A favor: Vale, percibo la ironía. Yo también pienso que es la peor época del año para salir. Es imposible encontrar mesa, imposible hacerse hueco en la pista, imposible convivir con gente beoda que no sabe salir… Pero, un poco de empatía, hombre, sin estas fechas señaladas, ¿qué sería de aquellos que (bodas al margen) no van de fiesta más que para cenas de empresa o Nocheviejas ? Hazlo por ellos, vota sí.

En contra (bueno, no): Voto un SÍ gigante. Yo siempre que salgo en Nochevieja es para trabajar pinchando música… y tuve la suerte de pillar los 90, cuando se pagaba una pasta indecente por poner cuatro discos esa noche. Sí, sí y siempre sí.

A favor: Tema regalos. Volvemos a la hipocresía… y le añadimos buenas dosis de desmelene consumista. Atroz, lo sé. Pero, qué leches, a mí me gusta regalar, sinceramente. Y si alguien que te quiere bien te regala algo que te gusta / deseas / necesitas… ¡subidón! ¿O no? Que vale, que puede uno acordarse de su gente y obsequiar algo en cualquier fecha, pero mejor que haya alguna de “obligado cumplimento”, no vaya a ser que pasen de ti… je.

En contra (mmm, pues tampoco): Yo soy muy regalón. Disfruto preparando cumpleaños de los demás, buscando el regalo perfecto. Y en navidades igual. En noviembre ya empiezo a mirar cosas. Y se te olvidan los christmas vía correo postal. Elegir el perfecto para cada uno. Es una pena que eso ya no se lleve con los emails y los whatsapps. Eran todo un subidón de adrenalina.

A favor: Los niños. Ay, los niños. Esos txikis. Esas criaturitas. ¿Recuerdas cuando eras un ser inocente lleno de luz? Va, intenta hacer memoria. Hasta tú creíste en los Reyes Magos. Que los niños lo flipan en Navidades es algo indiscutible. Que aprenden a ser materialistas, interesados… hipócritas, vaya, pues también. Pero, ¿se te ocurre mejor enseñanza de cara a la vida adulta? Que se vayan haciendo.

En contra: El instante en el que el listo de tu colegio te cuenta lo de los Reyes. Ah, ese desvirgamiento solo ocurre una vez en la vida y es ahí donde comienzas a hacerte un hombre y eso, ahora que no hay servicio militar, es fundamental y básico en la formación de tu yo del mañana. Pero en el momento es una putada, claro.

A favor: Las pelis navideñas. Son fechas en las que da igual a qué hora te plantes frente a la tele, porque siempre hay algo decente (telepasiones, José Mota, galas grabadas en julio y programas de refritos al margen): “Solo en casa”, “Eduardo Manostijeras”, “El Grinch”, “Love Actually”… Que sí, que tampoco te vas a poner a ver “Frozen”, pero joer… mantita, polvorones y a gozar.

En con… A favor: Qué recuerdos cuando era pequeño y en televisión ponían maravillosos dibujos polacos de cuentos clásicos. ¡Qué lloros con la pequeña cerillera! y las películas de Roald Dahl que ponían muchísimo (“Los 5.000 dedos del Dr. T” y “Willy Bonka y la fábrica de chocolate”). ¡Y los especiales de TVE de Valerio Lazarov y el Ballet Zoom! Que si te quedabas dormido -porque duraban 5 horas-, los repetían al día siguiente y así nunca te perdías a Tom Jones. Y Encarna y la empanadilla. Ah, Encarna, qué gran hombre.

A favor: La decoración de calles y casas. Vale, que empiezan a colocarse adornos en octubre. Ya. Que todo es horroroso, un gasto innecesario, aberrante -esos papanoeles, esos reyesmagos, esos olentzeros (!), todos ahí, trepando balcones…- pero piensa en lo que mola la Gran Vía de Bilbao, con esas luces estroboscópicas de color azul… ¡Menuda rave! Y, bueno, hay muchas ciudades, comercios y particulares que se lo curran mucho.

¿En contra? (Al final, va a ser que a Álex le gusta la Navidad): Lamentablemente, Cortylandia ya no es lo que era, con aquellos espectáculos que colapsaban la calle con sus autómatas. Una gran pérdida. Pero sí, las luces azules molan mucho.

A favor: Mariah Carey y Raphael. Vale que podemos pasar el resto del año sin ellos, pero pocas canciones hay tan disfrutables como “El Tamborilero” en Nochebuena o “All I Want For Christmas Is You” el día de Navidad. Vale, una horterada. Pero hay excusa. Y alcohol.

A favor (sí, le gustan): “Last Christmas” de Wham y el disco de villancicos de Boney M. El álbum de Navidad de Phil Spector y Kike Turmix cantando “Navidades en el Batzoki”, sin olvidar la amplia colección de discos navideños de country, toda una tradición en ese género musical donde no eres nadie si no tienes un disco de Navidad.

A favor: La Lotería. Que sí, que ni buenos deseos ni gaitas, que la gente compra mucho diciendo que es por compartir cuando, en realidad, lo que quiere es asegurarse un trillón de números tanto propios como ajenos (y ni qué decir de esa costumbre de comprar un décimo aparte, solo para ti, de ese número que vas a compartir… ¡NO VAYA A SER QUE TOQUE! Jajaja). Pero, en fin, que imagínate que resultas premiado. Ya, y una mierda. Pero, imagínate, va, un poco de fantasía… que es una fiesta de origen religioso, recuerda. Ten fe, joder.

En contra: Hay que tener fe, claro que sí. Un niño nace engendrado por una paloma, el padre traga y alrededor de eso se monta un gran negocio que dura siglos. A partir de ahí… todo vale.

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