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Eduardo Ranedo

El Disco del Mes: The Parson Red Heads – Blurred Harmony (por Eduardo Ranedo)

The Parson Red Heads
The Parson Red Heads, destacados de octubre
Eduardo Ranedo, veterano crítico de rock and roll, una de las firmas más conocidas de la revista Ruta 66, en la actualidad también en las páginas de El País, regresa a BI FM después de haber comandado el programa Modelo Antiguo. Ahí va su primera recomendación mensual: The Parson Red Heads – Blurred Harmony (You are the Cosmos)

Estoy seguro de que hace unos cuantos años -allá por finales de los ochenta, cuando era más evidente la resaca de lo que aquí se llamó Nuevo Rock Americano- este quinteto originario de Eugene, Oregón, habría colmado las exigencias de todos aquellos a los que el resurgir del rock de guitarras les dio la vida. Me incluyo. Probablemente los tendríamos archivados en la memoria y en la vitrina junto a Green On Red, Let’s Active, R.E.M. o Rain Parade, y es que su ADN comparte con estos y muchos otros todo lo que más molaba de aquella historia. Hablo del gusto por las melodías vocales -exquisitamente construidas en su caso-, el Folk-rock californiano, las canciones de hechuras clásicas y un sonido de guitarras que sabe saltar del matiz al latigazo eléctrico sin sobresaltos pretenciosos. Hoy quizá sean vistos en muchos sectores como un vestigio del pasado, una muestra más de todo aquello que está más visto que el tebeo. No puedo estar más en desacuerdo.

“Blurred Harmony”, el cuarto elepé en quince años de carrera de The Parson Red Heads, prueba justo lo contrario. Si cada vez resulta más difícil sorprender en estos terrenos efectivamente muy manidos, ellos han conseguido hacerlo de la manera más sencilla, con la naturalidad que implica poner en un disco todo lo que eres como grupo. Y además hacerlo de verdad. Visto el resultado, uno diría que tomaron al menos un par de decisiones inteligentes: La primera, si somos buenos haciendo canciones, metamos en un disco las mejores que hemos compuesto hasta la fecha. Otra, si ya hemos trabajado en el estudio con esos nombres que despiertan inmediata curiosidad en el segmento de gente a la que razonablemente nos dirigimos (Chris Stamey, Mitch Easter, Scott McCaughey…), tomemos el control absoluto y grabemos esta vez en nuestro estudio, saquemos adelante nuestra visión sin injerencias de ningún tipo.

The Parson Red Heads portada

Lo cierto es que no vamos a encontrar nada que los Parsons no nos hubieran mostrado antes, y sin embargo parecen haber alcanzado un nivel superior. Todo eso a lo que bandas jóvenes como Whitney aspiran, ellos lo bordan. Al fulgor que en grandes nombres como Fleet Foxes o Band of Horses comienza a desvanecerse, ellos le siguen sacando brillo. Es así, pues desde su modestia y viviendo al margen de cualquier centro musical de decisión -¿quién se habría enterado de sus aventuras de no ser por el empeño de Pedro Vizcaíno y su sello discográfico (You Are The Cosmos)?-, ofrecen todo ese fuste que uno exige a quien se atreve con el jangle que une al Glasgow de los noventa con la herencia Byrds, con las corajudas guitarras de Big Star o Badfinger o con las ligeras notas de psicodelia que sembró el Paisley de los ochenta.

Un disco de Americana excelente, hecho justo cuando tanta gente dice estar harta de aquella, que de arranque hace un guiño evidente al “Rumours” de Fleetwood Mac como si tratara de marcar coordenadas y que va destapando sus aromas con calma. Al que sentará fatal, por cierto, el clásico juicio rápido que impera en estos tiempos y en el que hasta caben muestras –como “Terrible Lie”- de aquel sonido meloso, típico de los setenta, y que tan gratamente recuperara Josh Rouse en su mejor momento. Pero que lejos de lo que pudiera parecer dado su envoltorio musical solo resulta jovial en momentos contados. La naturalidad exige hasta eso para ser creíble, el dejar espacio para la parte agridulce de la experiencia vital, la nostalgia, los sinsabores y, por supuesto, la ilusión inagotable.

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