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CRÓNICA: The xx en Londres (26-05-2018) a un mes de su llegada a Bilbao

The xx // Jordan Curtis Hughes

Seis semanas antes de Bilbao BBK Live, BI FM asistió al concierto más multitudinario de The xx hasta la fecha (en el festival All Points East de Londres)

The xx, "rocks stars" en el londinense All Points East // Jordan Curtis Hughes
Seis semanas antes de Bilbao BBK Live, BI FM asistió al concierto más multitudinario del trío inglés hasta la fecha (en el recién nacido festival londinense All Points East). Te contamos cómo fue y qué puedes esperar de su inminente concierto en Bilbao

El cliché de la puntualidad británica tomó cuerpo en el gigantesco Victoria Park de Londres el pasado 26 de mayo recién caída la noche. A la hora anunciada, las 21:25, el escenario principal del nuevo festival All Points East daba la bienvenida a los cabezas de cartel únicos y absolutos (a juzgar por los tamaños de las tipografías) de su segunda jornada. La flema británica no perdona, y no hubo piedad con la neozelandesa Lorde, que en ese momento aún tenía varios petardazos por lanzar (“Green Light” incluido) desde el segundo escenario del festival. Parte de su público la abandonó para correr hacía el East Stage, ya de por sí concurridísimo para escuchar a Jamie, Romy y Oliver en el que iba a ser el concierto más multitudinario que The xx hubiera dado nunca en su ciudad natal.

En el preciso momento en que la música arrancó y las luces se encendieron, quedó claro que este bolo era toda una declaración de intenciones: “Sí, estamos en primera división y vamos a demostrarlo”. La inmensa pantalla trasera llenaba de lado a lado y de techo a suelo el gigantesco escenario y, más que servir de fondo, arropaba a la banda al estar doblada por la mitad en ángulo de 90 grados. Primer golpe de efecto impresionante a la altura de cualquier macroconcierto de rock (nada comparable a sus grandes bolos en festivales del pasado 2017). En medio de las dos hojas formadas por las proyecciones, una amplia base de operaciones electrónicas de metacrilato elevada varios metros. Nuevo pronunciamiento de The xx: Jamie es nuestro dios y como tal va a oficiar de este olimpo.

Al salir a escena (solos los tres, no necesitaron que otros músicos los arroparan en todo el concierto), lo primero que llamaba la atención eran sus estudiadamente casuales looks, perfectamente conjuntados. Uno en traje, los otros en camisa; pero todos de negro riguroso con estampados blancos, aunque estos fueran de distintos motivos. Lo que decíamos, ya no estamos frente a tres amigos que hacen la música que les gusta y se visten de sí mismos para tocar; ahora hablamos de “THE XX”, lejos de las tímidas minúsculas con las que se bautizaron en 2009. Sonaron los primeros acordes de “Dangerous” (de su reciente “I See You” -2017-) y ya su aspiración a estrellas de estadio era nítida. Nada de arrancar con esas atmósferas oníricas, reflexivas e introspectivas de “xx” (2009) o “Coexist” (2012). Lo contrario: apuesta fuerte con el tema que quizá más emparente la carrera de The xx con la de Jamie xx en solitario como agitador de las fiestas electrónicas más locas.

Una primera canción y ya tenían al publico en el bolsillo y obnubilado. Parecían haber ganado de antemano la partida que jugaban en casa, con la masa enfervorecida y ellos exultantes frente a sus seguidores, amigos y familiares. Enseguida reivindicaron su debut (“xx”, disco que les reportó el Mercury Prize siendo unos debutantes). Perlas clásicas como “Islands” o “Crystalised” sonaron espléndidas en este “formato rock stars”. Igual que el tremendo aunque suave y vaporoso “Say Something Loving“, en el polo opuesto del desenfreno rave con el que habían arrancado el bolo pero igualmente efectivo. Bases infecciosas, bajos poderosísimos, voces con personalidad y sutiles toques de guitarra.

Pero algo pasó en el segundo tercio del concierto… “Test me“, una versión imposible de “I Dare You” (el que esperábamos fuera gran pelotazo de la noche, que fue desnudado en una descafeinada versión baladística que, lejos de emocionar, aburrió -¡¡imperdonable!!-), “Performance” interpretada en solitario por Romy a voz y guitarra, “Replica“, “A Violent Noise“… La propuesta de The xx se había desequilibrado y dolía imaginar la magia que quizá esas elecciones nos habrían regalado en una sala. Pero allí, frente a decenas de miles de personas, se perdían en la inmensidad de la noche londinense…

The xx en All Points East (Londres)

The xx en el festival All Points East (Londres) el 26 de mayo

Y ahí empezaba uno a percibir las costuras de esa ensoñación que había sido considerar al trío las fieras escénicas que no son. Romy (guitarra) y Oliver (bajo) se turnaban a las voces y en los parlamentos con el público, pero ambos parecían algo incómodos en ese papel de maestros de ceremonias. Ni siquiera llegaron a la gente cuando la emoción dejó a ambos al borde de las lágrimas, fuera por actuar frente a sus seres queridos o al recordar Romy que, tras escribir “Performance”, vino a oxigenarse paseando por ese mismo Victoria Park en el que ahora la había cantado ante 40.000 personas. Jamie, desde las alturas, iba dejando pasar el concierto enfrascado en su cacharreo electrónico, sin la más mínima intención de confraternizar ni con el público ni con sus compañeros (enfriando aún más la imagen del trío). Las pantallas, por su parte, quedaban desaprovechas con proyecciones distorsionadas y repetitivas de lo que se estaba viviendo sobre el escenario.

Pero por suerte el bache pasó con “Fiction“, que nos reenganchó al magnetismo de la personalidad musical de The xx para el tercio final de su directo. Curiosamente, las dos piezas que más brillaron en esta última parte fueron las más inesperadas: “Loud Places” (de Jamie en solitario, no del trío) e “Intro“, una idem instrumental de 2 minutos de su disco debut, que fue claramente lo mejor del concierto. Amen de, cómo no, “On Hold“. La cosa acabó en el mismo punto en el que había comenzado 90 minutos antes: por todo lo alto.

Entonces, ¿pueden los The xx de 2018 liderar el cartel de un gran festival o no? Por supuesto; pueden (ya lo hicieron el año pasado en Primavera Sound o Coachella). Vale, no son animales escénicos y su música parece más apropiada para degustarse en soledad, pero sus actuales dotes como músicos y cantantes, sus numerosos hits y la propuesta escénica que les acompaña ahora, sí hacen de ellos un digno cabeza de cartel. No podemos estar para nada de acuerdo con alguna reseña de su paso por el festival All Points East el pasado 26 de mayo, en la que se llegó a decir que habían resultado “soporíferos e indiferentes”.

Eso sí, apostando por ellos para un festival masivo y popular se corre el doble riesgo de no contentar ni a los seguidores acérrimos (que echarán de menos verlos en sala) ni a los neófitos que acudan “por el ambiente” (que seguramente no vivirán este primer acercamiento a The xx como un recuerdo festivalero imborrable -ya lo decía Romy en el periódico londinense Evening Standard el día antes del conciertos en All Points East: “Jamás imaginamos encabezar un festival. No podemos lograr lo que provocan las canciones de bandas como The Killers en el público”-). Nosotros, desde luego, estamos deseando volver a vivir este directo de The xx dentro de solo un mes en Bilbao BBK Live.

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