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Ocio y cultura

La película de mayo: “El increíble finde menguante”, cuenta atrás con Bill Murray

Película "El increíble finde menguante"

Jon Mikel Caballero cumple las amenazas y se marca «una de las pelis españolas del año». Además, en formato doméstico, «Spiderman: Un nuevo universo».

Adam Quintero e Iria del Río
Jon Mikel Caballero ha cumplido las amenazas y estamos ante «una de las pelis españolas del año». Eso es lo que opina Óscar Díez, quien también nos trae un estreno en formato doméstico: «Spider-Man: Un nuevo universo»

Lo bueno de escribir en un medio libre como por el que pasean sus ojos en este momento -bueno, libre, entendámonos, libre ahora mismo no queda ni el viento- es que uno puede escribir de lo que le plazca, en los términos que uno quiera (o casi) y sobre la película que desee. Por eso, hartos como estamos del cine de superhéroes (aún en cartel «Capitana Marvel», «¡Shazam!» y la enésima de «Avengers», mientras llegan llegan «Detective Pikachu» y como la octava de «X-Men» -esto agota incluso al fan mas acérrimo-), cada vez relaja más encontrar pelis artesanales, hechas con ingenio y cuatro pavos y que, además, cuando piensas «ya la he visto», se te escapan entre los dedos, como un puñado de arena.

Es el caso de «El increíble finde menguante» de Jon Mikel Caballero, fogueado en los equipos de Kike Maíllo (en «Eva») y de J. Bayona (en «Lo imposible») y con unos cortos (50 premios en todo tipo de festivales) que ya avisaban de que aquí había ganas, cantera y talento. Y en su debut, rodado con pericia y soltura, ves que sí, que Caballero ha cumplido amenazas y estamos ante una de las pelis españolas del año.

La actriz Irina del Río

Irina del Río durante el rodaje

Y eso que, seamos sinceros, lo que propone le va a sonar a ya visto al aficionado bregado en el fantástico, pero, cuando crees que va a ser más de lo mismo, zas, como los buenos futbolistas, mete un quiebro y te deja sentado. Veamos.

EL INCREÍBLE FINDE MENGUANTE: BILL MURRAY EN LA TREINTENA

Todo normal. Un grupo de amigos va a pasar un finde rural, pillarse un pedo y hablar de temas banales. Pero un hecho lo dinamita todo: De forma inesperada, la protagonista ve cómo su novio decide cortar la relación. Bajón. Acto seguido, un bache la despierta en el coche que les lleva a la casa rural. Pero… ¿esto no había pasado hace media hora? ¿Es el día de la marmota con Bill Murray? No, es mucho más, ahora nuestra heroína (maravillosa Irina del Río) entiende que tiene la sartén por el mango y que su bucle le va a permitir echar un par de ovarios y ponerse unas pilas en las que, en cada nuevo bucle, tendrá una hora menos que en el anterior. Todo mengua, el tiempo, las posibilidades y hasta el formato cinematográfico, cuya pantalla se comprime al ritmo del tiempo que va quedando.

Pero atentos, que viene lo bueno: Caballero no solo logra una resultona peli fantástica con ínfimo presupuesto, que evita lugares comunes, huele a infancia -esas latas con tesoros enterradas- y sabe a brisa, sino que ofrece, además, un estudio sobre la indefensión de una generación aplastada por la crisis, que compró la moto de estudiar, aprender idiomas y competir hasta la extenuación para terminar currando de cajero en Dia o currar de lo suyo… en Alemania. Y todo esto, siempre con un clima realista pero agradablemente mágico, onírico, intangible (aquí el cronista citaría el aroma de «Arrebato», pero quizá sea venirse muy arriba) que convierte el conjunto en un film que para nada nos sorprendería fuese titulo de culto en un futuro próximo.

Nota final: Caballero ha competido en Málaga con optimas críticas y en el reciente FANT bilbaíno ha ganado los premios a Mejor Guion y Dirección Más Innovadora. Desde aquí animamos a que den una oportunidad a una de las óperas primas más frescas del cine patrio reciente. No se van a arrepentir.

Y EN FORMATO DOMÉSTICO: «SPIDER-MAN, UN NUEVO UNIVERSO»

Lo sé, acabamos de decir arriba que el cine de superhéroes empieza a estar agotado (es un hecho), pero esto es otra cosa. En primer lugar, es animación, ¡y qué animación! La ganadora del último Oscar emplea todo tipo de formatos (con técnicas de animación clásica, digital y 3D) para ilustrar la aventura de un Spider-Man adolescente y latino -han leído bien- que, sin saber muy bien cómo, se ve inmerso en un viaje por diferentes puntos del espacio-tiempo. Allí se encontrará con un hombre araña anime, uno Bogart y otro que parece parido por Tex Avery. Y eso es solo el principio: Después, mejora. Quizá estemos ante la mejor cinta animada del año por ingenio, potencia, originalidad y dinamismo. Y, ahora que lo pienso, sería un descomunal programa doble con «El increíble finde menguante». La tienen ya en DVD/Blu-ray y plataformas digitales.

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