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Ocio y cultura

La película de marzo: “Un amigo extraordinario”, nueva lección de Tom Hanks

Tom Hanks

Si nos dicen en nuestra adolescencia que terminaríamos reivindicando al protagonista de «Despedida de soltero», nos desmontamos de la risa. Pero sí.

Tom Hanks, como Fred Rogers // Sony Pictures
Si nos dicen en nuestra adolescencia que terminaríamos reivindicando al protagonista de «Despedida de soltero», nos desmontamos de la risa. Pero sí. Además, en formato doméstico, «Noche de bodas».

Recomendar algo en cine después de los Oscar es un poco como tratar de encontrar una prenda en las segundas rebajas: puede que no haya tu talla, no te guste el color o el calcetín venga desparejado.

Miro la cartelera. Se estrena lo último de Vin Diesel (qué miedo), un docu de Frida Kahlo narrado por Asia Argento (qué miedo), «La canción de los nombres olvidados» (o sea, la última de Tim Roth que vimos en Donosti -qué miedo, sí) y «Operación Camarón», una con Julián López infiltrándose en una banda de «canis» (como plan, me apetece más saltar en calzoncillos a un volcán).

"Operación Camarón", la película

Qué miedo // Mediaset

Entre tanto futuro clásico y tanta trascendencia, por fin verá la luz este mes de marzo (originalmente se estrenaba tras Navidad) la película por la que Tom Hanks volvió merecidísimamente a ser nominado al Oscar hace un mes: «Un amigo extraordinario». [ACTUALIZACIÓN 10 marzo: El estreno en España de «Un amigo extraordinario» se ha pospuesto para el verano, en fecha aún sin concretar]

Hanks. Si nos dicen en nuestra adolescencia que terminaríamos reivindicando al protagonista de «Despedida de soltero», nos desmontamos de la risa. Pero sí. El tipo ha logrado ser camaleónico en una carrera dilatada en el tiempo, que, al contrario de la de Pacino o De Niro, ha ido de menos a mucho más. Encarnando con solvencia a militares («Salvar al soldado Ryan»), mafiosos («Camino a la perdición»), desnortados (de «Forrest Gump» a «La terminal») o sabuesos («Atrápame si puedes»), aportando siempre un gratísimo componente de normalidad que permite al espectador un asidero inmediato (se me ocurre que Harrison Ford, antes de hacer películas de perros, también transmitía esto mismo).

Parecía, por tanto, cuestión de tiempo que Hanks encarnase al icono de la bondad televisiva de los 60, el presentador infantil Fred Rogers. Un hombre tan famoso en USA (más de tres décadas estuvo su programa en antena), que cuando Judd Nelson quería insultar a sus compañeros en la mítica «El club de los cinco» les preguntaba si el desayuno «se lo había hecho Fred Rogers». Y es que Fred era fácil de atacar. Delgado, sinceramente afable y con una chaqueta roja, abogaba por educar a los niños con paciencia y comprensión, en los valores más nobles posibles.

Película "Un amigo extraordinario"

Tom Hanks y Matthew Rhys // Sony Pictures

Sí, era otra televisión, pero también otra realidad social. Hoy, en la era de la inmediatez y las redes, Rogers hubiera sido cesado al mes tras ser carne de memes.

Esta parte, la cínica, la incrédula, es estupendamente encarnada en la película por Matthew Rhys, un periodista de Rolling Stone escéptico pero fascinado cuando intenta descubrir qué se esconde tras la blancura del presentador. Un tipo al que el cinismo parecía resbalarle.

Y en esto Hanks es imbatible. Asombra con qué (aparente) facilidad se diluye en un personaje sin aristas. Lo que ves es lo que hay. James Dean decía que los personajes complicados siempre tenían muletas en las que apoyarse, pero que algo tan natural como fumar en pantalla no era nada fácil. Hanks pasa aquí casi dos horas fumando, sin encender un solo pitillo.

Y EN FORMATO DOMÉSTICO… «NOCHE DE BODAS»

Aparece en formato físico y plataformas digitales una simpática macarrada canadiense que para la gran mayoría será un estreno, puesto que fue pésimamente distribuida en cines de nuestro país.

En su noche de bodas, una joven descubrirá que su nueva familia, de rancio abolengo, mantiene tradiciones ligeramente salvajes. Fotografiada con mimo, una broma salvaje y resultona en la que hasta Andie MacDowell parece pasarlo bien. Casi nada.

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