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Puro teatro (noviembre): Mujeres sabias, panderetas y ángeles de la guarda

QuitamiedoS (Kulunka Teatro)

Críticas de las obras “Sabias ellas” (Pabellón 6) y “QuitamiedoS” (Kulunka Teatro), dos de los estrenos vascos más interesantes del año

El (difunto) protagonista de "QuitamiedoS" // Aitor Matauco
Este mes el teatro vasco está de enhorabuena, pues se estrenan las nuevas obras de dos de nuestras compañías más interesantes. “Sabias ellas” (Pabellón 6) se puede ver ya en Bilbao y “QuitamiedoS” (Kulunka) recorre Euskadi en gira. No deberías perderte ninguna de las dos

Por suerte, nuestras carteleras nos ofrecen habitualmente motivos más que sobrados para estar orgullosos del nivel del teatro que se hace en Euskadi. Y las dos obras que os vamos a recomendar este mes son buena prueba de ello. Ambas están recién estrenadas, ambas nos llegan de dos de las compañías más interesantes del panorama teatral actual, y ambas van a representarse en noviembre en diversas fechas de las que, seguro, alguna te resultará conveniente. Hasta el 1 de diciembre inclusive, puedes ver cada viernes, sábado y domingo “Sabias ellas”, de Pabellón 6, en la sala homónima de Bilbao. Igualmente, puedes disfrutar de “QuitamiedoS”, de Kulunka Teatro, en alguna de sus múltiples paradas por Bizkaia y Gipuzkoa (Sopela -15 de noviembre-, Barakaldo -día 16-, Lezo -17-, Lasarte -23-, Berriz -14 de diciembre-, etc.).

“Sabias ellas” (estrenada en octubre en el Arriaga de Bilbao y desde hace unos días en cartel en Pabellón 6) es la última creación del hiperactivo equipo detrás de esa maravillosa anomalía que es la sala de Zorrotzaurre. Un espacio que ha conseguido convertir en realidad tangible aquel concepto del “off Bilbao” que hace unos años parecía solo la enésima etiqueta “modernuki” vacía de contenido. Porque además de tener programación todos y cada uno de los fines de semana del año, Pabellón 6 es una productora incansable. Lo mismo levantan su propia (e impecable) versión del clásico “¡Ay, Carmela!” de Sanchís Sinisterra (como hicieron el pasado mes), que permiten que montajes ajenos tengan una segunda vida en cartelera (como ocurrirá en diciembre con la estimable “Pretérito imperfecto”, de Arimaktore, y con la colorista e interesante “Alicia después de Alicia”, de Kabia Teatro). Pero a lo que íbamos, “Sabias ellas”, su más reciente creación propia…

"Sabias ellas"

Elenco de «Sabias ellas» // Tere Ormazabal

Las actrices Itziar Lazkano, Vene Herrero, Idoia Merodio, Juana Lor y Aiora Sedano, habían trabajado juntas en uno de los grandes éxitos de Pabellón 6 como productora, su versión de “La casa de Bernarda Alba” de 2017 (que colgó el “No hay entradas” en todos sus pases). Fue entonces cuando de compañeras pasaron a amigas, y decidieron que la arrolladora fuerza colectiva femenina que habían generado para aquel montaje no podía quedarse ahí. Como estaban deseando reencontrarse sobre las tablas, acudieron al dramaturgo Felipe Loza y le dieron un título, “Sabias ellas”, para que trabajara con ese punto de partida. “Me pareció un encargo muy difícil”, rememora él ahora. “Lo primero, porque era toda una tesis que demostrar. Lo segundo, porque a ver qué iba a hacer yo, un hombre, hablando sobre las mujeres. Y lo tercero, porque los/as sabios/as, en teatro, no interesan; son los tontos, los malos, los equivocados, los que generan conflictos”, nos resume.

Por suerte, ellas cinco le convencieron y él terminó atreviéndose, movido por la “admiración por las mujeres con las que convivo”, que fueron las que le sirvieron de inspiración. “Mi madre, mi hermana, mis alumnas, mi mujer…”, enumera. De todas ellas fue destilando las esencias de una cualidad “muy femenina”: la inteligencia emocional, esa habilidad para solucionar los conflictos sin grandes traumas, para revertir el tono emocional negativo de las situaciones y salir adelante con fuerza. Ese es el gran tema de la función y el nexo de unión entre los múltiples segmentos que componen “Sabias ellas”, pues estamos ante un montaje que apuesta por el formato de colección de sketches, gran acierto que permite a su creador presentar en escena un rico abanico de situaciones y de personajes.

Hasta 28 episodios diferentes se suceden en la hora y media escasa de función. En ellos, las cinco actrices dan vida a casi medio centenar de personajes (mención especial para Itziar Lazkano, que da aquí una impagable lección de interpretación que recorre con maestría todos los posibles registros; así como para Idoia Merodio, que se adueña de la función en los minutos finales). Esta serie de breves pinceladas teatrales de “Sabias ellas” sirve para, muy sabiamente (valga la redundancia), dar la vuelta a la oscuridad opresora de aquella “Casa de Bernarda Alba” en la que el equipo se unió por primera vez. Ahora, consiguen de nuevo tocar al espectador con la misma convicción feminista, pero lo hacen a través de un prisma opuesto: con absoluta luminosidad. Lo que allí era patriarcado, sumisión, autoritarismo e incluso violencia, aquí es fuerza, inteligencia, arrestos, valentía, empatía, solidaridad, ingenio… Y es que, aunque en estos 80 años los temas de la obra póstuma de Lorca (desgraciadamente) no han perdido vigencia, (afortunadamente) los tiempos y las perspectivas han cambiado.

"Sabias ellas" (Póster)

Cartel de «Sabias ellas»

Ahí radica la genialidad de “Sabias ellas”; en que consigue presentar, a la postre, un poderoso alegato feminista sin, en ningún momento, presentarse como tal. Sin explicitarlo, sin mensajes, sin tópicos, sin moralejas, sin reivindicaciones. “Sabias ellas” es, sencillamente, una gran comedida sobre la vida; lo que sucede es que en ella todos los personajes son mujeres (hasta los animales son siempre hembras) y ninguno de los conflictos y conversaciones presentados tiene que ver con hombre alguno. Porque no es que “Sabias ellas” cumpla el Test de Bechdel, es que, directamente, lo dinamita. Y lo hace hablándonos, de la forma más natural y desenfadada posible, de la solidaridad femenina, de la empatía y de otros valores de la cultura (supuestamente) femenina que no nos vendría nada mal que se asimilaran en la cultura (supuestamente) masculina.

Otro de los grandes aciertos de Loza, también director, es que consigue mantener el ritmo y la unidad entre los sketches presentando sobre el escenario una verdadera coreografía (continuas entradas y salidas de escena, continuos cambios en el atrezzo…). Ese movimiento incesante que nunca resulta caótico, contribuye a que parezca que la obra nos habla de esos grandes valores universales que mencionábamos en el párrafo anterior con ligereza (entiéndase en su acepción más positiva). Una (aparente) ligereza que se ve acrecentada por la constante presencia de unas (metafóricas) panderetas. Porque, como el propio equipo la define, “Sabias ellas” es una “comedia con panderetas”. Y Loza lo explica: “Recuerdo que mi abuela, cuando las cosas iban chungas, sacaba las panderetas y nos montaba unas romerías en casa que parecía que podíamos superar cualquier vicisitud”.

En resumen: Sí, ellas han sido muy sabias levantando este montaje. Ya estamos deseando que el equipo formado por Lazkano, Herrero, Merodio, Lor y Sedano, se convierta en compañía estable y nos siga deleitando con más delicias como esta “Sabias ellas”.

LOS ÁNGELES DE LA GUARDA EXISTEN

Por su parte, la otra recomendación del mes, “QuitamiedoS”, nos llega de la mano de la compañía guipuzcoana Kulunka Teatro. Fundada por Garbiñe Insausti y José Dault, no tiene aún una década de vida y, sin embargo, ya ha alcanzado el cielo a nivel estatal. El año pasado, con su obra “Solitudes” (que se coló en el Top 2 de “Lo mejor visto en teatro en 2018” para BI FM -en liza con un montaje del West End londinense-), se alzaron con el máximo galardón del teatro en España, el Premio MAX al Mejor Espectáculo Teatral. En este 2019, los Kulunka vuelven con nueva producción, escrita y dirigida por Iñaki Rikarte y recién estrenada en octubre inaugurando el Festival Internacional de Teatro de Vitoria-Gasteiz. “QuitamiedoS” nos presenta una peculiar visión de la vida y la muerte en la que, cada uno, tenemos un ángel de la guarda que sigue nuestros pasos hasta que morimos… y nos convertimos, nosotros mismos, en custodios de un recién llegado a este mundo.

QuitamiedoS (Kulunka Teatro)

Cara a cara con tu propio ángel de la guarda // Aitor Matauco

Una curva de una carretera comarcal con un gran quitamiedos destrozado tras un accidente en el que un coche se ha salido de la calzada, nos pone en situación. El actor Luis Moreno da vida (valga la contradicción) al recién fallecido, que se encuentra allí mismo con su ángel de la guarda (Jesús Barranco). Este último viene a finiquitar su labor de cuatro décadas como su fiel escudero en la sombra, pero su presencia desencadenará una serie de conversaciones, reflexiones y, a la postre, descubrimientos, que pondrán patas arriba lo que el recién finado creía que había sido su vida hasta entonces. La muerte, el amor, la memoria, la paternidad… son conceptos que saltan a escena junto a ese quitamiedos a lo largo de los escasos 90 minutos de función, que es también el tiempo que tienen los dos personajes para encontrarse, conocerse y despedirse (exactamente lo que tarde el cuerpo del muerto en enfriarse hasta fundirse con la temperatura ambiente). Una originalísima (y muy bien planteada y desarrollada) premisa con la que Kulunka vuelve a hablarnos de los grandes temas de la humanidad, pero con un acercamiento altamente poético, con un sorprendente barniz de magia y ternura, y, sobre todo, alejándose de solemnidades y sin perder nunca el sentido del humor (exactamente de la misma forma que ya hicieron -con un planteamiento totalmente diferente, claro- en la mencionada “Solitudes”).

Lo dicho: Orgullo; es lo que uno siente ante propuestas «made in Euskadi» de este nivel. Y es que en un mes en el que obras así se estrenan en nuestra cartelera teatral, en un mes en el que las películas de “raíz” vasca “El Hoyo” y “La trinchera infinitaelevan el nivel del cine estatal, en un mes en el que Bernardo Atxaga recibe el Premio Nacional de las Letras, a uno se le infla el orgullo y se le llena la boca hablando de cultura con “eusko label”. Porque esto sí que hace patria, coño. Zorionak, creadores/as!

QuitamiedoS (Kulunka Teatro)

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