En Vivo

Crónica de En Vivo 2013 (Offspring, Within Temptation, Toy Dolls, Berri Txarrak, El Drogas…)

El último fin de semana de agosto, el viernes 30 y el sábado 31, se celebró en Bilbao el festival En Vivo, un evento que tras tres ediciones en suelo madrileño y la cancelación en 2013 de sendas ediciones en Rivas Vaciamadrid y Barcelona, se estrenaba en territorio vasco. Más de 20.000 personas por jornada disfrutaron en Kobetamendi del directo de Offspring, Within Temptation, Berri Txarrak, Soziedad Alkoholika, El Drogas… Nos lo cuenta Antonio Refoyo, con imágenes de Mari José Martín

 

Finalmente no fueron 3 los puntos geográficos en los que se concentró la cuarta edición del festival En Vivo tras anunciarse la suspensión de Madrid y Barcelona. Todo quedó concentrado en Bilbao con la facilidad, en la medida de lo posible, para los que ya tuvieran entrada para las otras dos ciudades de tener el transporte y el camping gratuitos. Una manera de paliar los problemas por parte de la organización. Así, Bilbao reunió a todo aquel que quisiera disfrutar de uno de los últimos festivales grandes de este verano en suelo estatal. En la primera jornada llegamos a la nada despreciable cifra de casi 22.000 personas y en la segunda sobrepasamos las 24.000.

 

Un cartel ecléctico que pasaba por estilos tan dispares como el reggae, el heavy metal y la electrónica. Pero fundamentalmente había un grueso conformado por el punk rock se dejó notar en el tipo de público asistente al evento, mayoritariamente seguidor de este estilo; aunque supo adaptarse a otros terrenos, en algún caso de manera sorprendente como veréis más adelante en la crónica.

VIERNES 30 DE AGOSTO


Se predecía la gran asistencia de público desde primera hora de la tarde cuando Potato salían al escenario con un público que iba ocupando posiciones instantes después de la apertura de puertas. La mítica banda gasteiztarra ya se acerca a los 30 años de carrera. Y como vimos lo hace en forma y mirando al futuro, ofreciendo algún tema nuevo del próximo disco con proclamas igual de reivindicativas que siempre; ello junto a clásicos como “Rula”, “La Clase Obrera” o “Puro Derroche”. La fiesta y la rebeldía se sembraron bien pronto en un público participativo que llegó a Kobetamendi con ganas de marcha.

 

 

A cara de perro salieron en el Escenario 2 Kaotiko, dispuestos a comerse las tablas, con una actitud que desde el principio declaró sus intenciones ante un público muy afín a su sonido. La carpa que cubría este escenario prácticamente se petó para esta segunda actuación del festival. Sabía la gente lo que se iba a encontrar y Kaotiko no falló, con algunas guindas de recuerdo al antepasado del grupo, Kaos Etiliko. Entre ellas fue atronadora la respuesta a coro del personal con “Ansiedad”. Como himno también cayó “Su Falso Mundo”, versión que luego escucharíamos a manos de Banda Bassotti bajo su título original “Luna Rossa”.


El sonido potente acompañó a la banda, fusionándose con las ganas de los propios músicos que tenían su efecto en una concurrencia que explotó en momentos como “Juerga” o “Preso 2023”, si bien quiero destacar la buena colección de temas que nos han dejado en su última obra “E.H. Calling”, de la cual temas como “Psycho” y “Presa” nos metieron de la mejor manera posible en el torbellino sonoro que crearon Kaotiko, que pese a tener un concierto en Navarra horas más tarde ese mismo día no se reservaron para nada. De hecho, pusieron el nivel de exigencia muy arriba para los que vinieran después.



Y de vuelta al Escenario 1 eran Lendakaris Muertos los que se encargarían de continuar con la fiesta. Si hablamos de un grupo que pueda satisfacer plenamente a sus seguidores, ellos son de los más seguros en ese aspecto. Llevan ya años ofreciendo su punk cargado de humor acido y son garantía de pasarlo bien, empezando por ellos mismos. Encabezados por un Aitor incapaz de permanecer quieto medio segundo, enloqueciendo en cuanto pisa las tablas, pero encontrando el sentido en una concurrencia que precisamente eso es lo que busca.


Y ellos son especialistas en meter adrenalina a base de electrizante punk y sacar carcajadas con cada una de sus letras. Desde algo más reciente como “Estamos En Esto Por Las Drogas” hasta clásicos ya como “Gora España”, con el que arrancaron con camiseta de la selección incluida y, para darle aún más pique a la cosa, una camiseta del Real Madrid debajo que el vocalista lució con fingido orgullo ante el abucheo general.


Lanzados sin frenos con “Drogopropulsado”, a presión fueron saliendo “El Último Txakurra”, “Cómeme La Franja De Gaza” o “Detector De Gilipolleces”. Punto y aparte con “Héroes De La Clase Obrera” en la que salvo Potxeta tras la batería, el resto de miembros se bajaron al foso para hacer que varios seguidores fueran cantando este himno. Único momento de cambiar el ritmo para no parar hasta el final con especial respuesta en forma de gigante pogo durante “Oso Panda” y temas tan identificativos de Lendakaris como “Fuimos Ikastoleros”, “Eta, Deja Alguna Discoteca” y “Veteranos De La Kale Borroka”. Atracón de punk rock genuino que dejó saciado al personal.



Tanto es así que con Los Zigarros hubo quien decidió darse un respiro. La carpa del segundo escenario acogió más huecos de los presumibles ante la masiva presencia de público un instante antes en el otro escenario. En cualquier caso la banda realizó una buena actuación presentando temas de su homónimo primer trabajo. El problema principal es que en este caso estamos ante una banda que requiere de un seguidor muy anclado en los sonidos del rock de siempre, sin ese gancho personal.


Para mover los pies y las caderas nos dejaron temas como “Hablar, Hablar”, “Antes De Los Muertos” o “Como Un Puñal”. Ellos se mostraron encantados de estar en Bilbao y alargaron un poco el repertorio con algún tema más, caso de “Dispárame”. Se marcaron una versión del “Something Else” de Eddie Cochran. Son una banda que lleva ese aroma clásico que los más acérrimos de la raíz de estos sonidos pudieron disfrutar.



Uno de los grupos que parecían un tanto fuera de sitio en este cartel del En Vivo era Within Temptation. Sin embargo, no fueron pocos los seguidores que priorizaron su actuación, presentando ya bien llegada la noche un excelente ambiente en torno al escenario principal. La banda contó con un potente y nítido sonido que ayudó a disfrutar de la calidad de su metal sinfónico y melódico, con la espectacular vocalista Sharon Den Adel llenando el escenario por sí sola. Aunque en esta ocasión no le vimos su mejor actuación como vocalista.


 Una pantalla en el fondo del escenario fue un elemento visual fundamental para introducirnos a la descarga y para acompañar el directo con imágenes acordes con cada tema. Precisamente imágenes junto a la intro dieron paso a “Shot In The Dark” para arrancar la descarga. En el siguiente “In The Middle Of The Night” pudimos comprobar que Sharon no redondeaba las melodías como en ella es habitual. Incluso parecía ahogarse un poco.


El cualquier caso, hubo momentos mucho más brillantes por su parte. En “Faster” se entonó un poco más y en la relajada “Fire And Ice” se lució de verdad. Un clásico para ellos como “Stand My Ground” fue respondido con entusiasmo por sus seguidores y la banda estuvo al nivel para hacernos vibrar. Los destellos clasicistas de “Ice Queen” iluminaron la noche bilbaína y el grupo le dio fuerza a temas llenos de melodías y encanto como “Sinead” y “Iron”.


No fue la mejor descarga que les hemos visto. Hace dos años en Sonisphere Madrid creo que estuvieron a un nivel de ejecución superior. Sobre todo Sharon Den Adel, que en los momentos de mayor potencia no mostró esta noche el caudal natural que en ella es habitual. En cualquier caso, maravillosa y encantadora con un público al que hace partícipe de la descarga con guiños constantes y calidad en una banda que para los seguidores de el heavy metal melódico era como un oasis en este cartel. Así que saboreamos el dulce momento.


Nuevo giro total de estilo al cambiar de escenario para recibir el ska de los míticos Banda Bassotti. No defraudaron a la gente con más ganas de fiesta y reivindicación, por parte de un grupo que siempre ha gustado mucho por esta tierra merced a su hermandad con Negu Gorriak y a su espíritu subversivo nacido directamente de la gente de clase obrera. La gran mayoría de este concierto nos tocó verlo desde la enorme cola para hacerse con un bocadillo a esas horas de la noche. Y es que entre los varios puestos de comida, para bocatas solo había uno, algo bastante escaso para más de 20.000 asistentes. No era la única cola, pero sí la más larga. A estas horas de la noche sea lo que fuera lo que quisieras comer te iba a llevar un rato de espera.


Ya avituallados nos esperaba Berri Txarrak, un grupo que jamás ha defraudado en directo. Les he visto en algunas ocasiones meter más ritmo a sus descargas que esta noche, pero la afectividad de sus directas canciones y de su actitud para el directo está fuera de toda duda. Con el sonido en el escenario principal de su lado y una concurrencia nutrida que se entregó a temas como “Ez Dut Nahi”, “Ez”, “Jainko Ateoa”, etc. no tuvieron ningún problema para sacar adelante su actuación con el impacto que en ellos es habitual.



Menudo bajón posteriormente, con la adrenalina del rock en el cuerpo, acercarse a la carpa y ver a Shikari Sound System. Este grupo formado por los componentes de los harcoretas Enter Shikari es un conjunto de Dj´s haciendo sonidos electrónicos. Me da a mí que la organización confundió ambas partes o no pensó que se trataba de algo tan distinto, porque de lo contrario no se entiende su inclusión, ni siquiera en un cartel tan ecléctico. El caso es que al público a estas horas todo le servía para pasarlo bien y muchos no dudaron en meterse en el ambiente discotequero con total deportividad. Pasado un rato nosotros estiramos las piernas dando un paseo por el recinto esperando algo que fuera más fumable.


El escenario principal iba acogiendo a más de un escaldado de la carpa que prefirió la prueba de sonido de Celtas Cortos, realizada instantes antes de salir a tocar por parte de los propios componentes del grupo. Y pese a la hora larga que hubo que aguantar con sus predecesores y a que los pucelanos no son lo más rockero que había en el cartel la gente no abandonó. Se dieron un pequeño baño de masas como última gran actuación del día, ya que tan solo los grupos de versiones quedaban como postre a la jornada.



Siempre he tomado a Celtas Cortos como un grupo no rockero que puede ser tolerado y disfrutado por este tipo de público. Y es que tienen un puñado de canciones que a todos nos han llegado a los oídos y que, de alguna manera, han adquirido un revestimiento de añoranza mayor a medida que han pasado los años. Así que todos los presentes disfrutamos de la actuación de la banda, diría que sin excepción. Y esta vez no se trataba solo de las ganas de fiesta que nos pudieran quedar, el grupo interpretó fenomenalmente sus canciones, las defendió y las hizo sentir.


Por su puesto, sus clásicos más conocidos fueron los más aclamados: “Tranquilo Majete”, “El Emigrante”, “Madera De Colleja”, “La Senda Del Tiempo”, “No Nos Podrán Parar”, “20 De Abril”… Suficientes avales como para terminar triunfantes despidiéndose en olor de multitudes tras la actuación, con la sonrisa dibujada en el rostro de un Cifuentes que reflejaba el mismo estado del público tras la descarga.



No estaba en principio por la labor de quedarme a ver a las bandas de versiones. Creo que a día de hoy hay demasiadas que no suponen nada especial. Pero hice una excepción con Guerrilla porque, entre otras cosas, cuenta en sus filas con el ex de O´Funk´Illo Javi Marssiano. Sensacional guitarrista que en este grupo le pega a las nada sencillas versiones de Rage Against The Machine. Para los seguidores de los americanos esta es sin duda una buena forma de vivir esos temas entre los que de primeras nos estamparon con fidelidad un “Testify” que ya denotaba la capacidad de esta gente para clavar a un grupo nada sencillo ni recurrente. Muchos no aguantaron hasta esas horas, pero los que lo hicieron y se consideraban seguidores de Rage Against The Machine fijo que no se arrepintieron.

SÁBADO 31 DE AGOSTO


Comenzó puntual la segunda jornada del En Vivo con Segismundo Toxicómano, que ofreció su entrante de punk rock para una jornada más marcada que la del día anterior, si cabe, por este estilo. Aunque nuevamente con bastantes variantes en el cartel. Pero teniendo en cuenta la tendencia general de los asistentes con los brazos abiertos se acogió a Segismundo Toxicómano, que no tardó encontrar respuesta con “Contra El Muro”, pasando por “Pordioseros”, “Una Bala” o “Las Drogas”, encentrándose muy arropados y a gusto encima del escenario en medio de la comunión que supieron crear con el público.

 

 

Teniendo en cuenta lo que venía después los más acérrimos seguidores del punk rock se frotaban las manos. Boikot actuaba a una hora muy temprana, bajo mi punto de vista, dada su trayectoria y su importancia en esta escena en la que ellos son uno de los grupos clave a nivel estatal desde hace muchos años. Pienso que les sobran las proclamas más panfletarias en forma de momentos como los de zipayo el que no vote, pero su colección de canciones son himnos ya imperecederos entre los que pasamos por “Inés”, “De Espaldas Al Mundo” o “Hasta Siempre” como un suspiro. Su actuación se hizo muy espacial merced a colaboraciones como las de Lou Garx, compañera de Kosta y Grass en Sonora, que junto a otras dos voces femeninas ayudó en “Bajo El Suelo”. También hubo aportación de saxo a cargo de Laura del festival burgalés Baitu Rock en “Amaneció”. Momentos emotivos se vivieron con la versión de Piperrak de “Cualquier Día”, terminando en “Skalasnikov” tirando Kosta, literalmente, abajo la batería. Actuación del agrado de la nutrida carpa del segundo escenario aún a plena luz del día.

 

 

Y es que hay grupos que no dejan de tener tirón, y si encima los juntas en un mismo cartel pocos amantes del estilo van a faltar a la cita. Así que nuevamente nutrida concurrencia para ver a Reincidentes, uno de los grupos que entró de rebote tras la caída del cartel de Gallows y Molotov, pero estoy seguro que muchos vieron con buenos ojos la presencia de los sevillanos que comenzaron prácticamente sin darnos tiempo a desplazarnos de un escenario a otro, atrayendo al personal con “La Republicana”.

 

No dieron demasiada tregua, enlazando un tema con otro sin descanso, como suele ser habitual en ellos. Solo interrumpiendo el ritmo para recordarnos que en diciembre tendrán nuevo disco y adelantándonos el tema del videoclip que ya rula por Internet “Al Asalto” y una versión doble unida de los temas en euskera “Euskal Herrian Euskaraz” y “Guk Euskaraz”, nuevo guiño a una tierra con la que siempre se han sentido muy implicados. Por supuesto, entre sus temas propios no faltaron los clásicos que todos esperan como “¡Ay! Dolores”, “Grana Y Oro, “Vicio” o el final “Jartos D´aguantar”. Y quiero romper una lanza a favor de los temas de su último disco hasta la fecha “Tiempos De Ira”, entre los que “La Infancia En Un Cargador” y “Huracán” me parecen temazos dignos de la trayectoria de esta banda. Sobre todo este último hace honor a su nombre en directo, al igual que el de una banda que pasó sobre nosotros sin tregua.

 

 

Para descansar un poco teníamos a Rulo y La Contrabanda, que apaciguaron un tanto los ánimos con su pop rock carente de chicha. Tuvo momentos como “Buscando En La Basura” que ponen algo más de carne en el asador, pero de forma general no es un grupo que me atrape. Ni siquiera lo conseguía en La Fuga en mi caso, si bien hubiera agradecido algún tema más de su anterior banda que esta noche no entró en el repertorio. Supongo que pese a todo para sus seguidores dio un buen concierto, pero es que en mi caso partimos de la base de que su propuesta ya me parece poco atractiva. Así que no puedo ponerme en un plano objetivo.

 

 

Estuvo bien la presencia de Rulo para reponer fuerzas para lo que se nos venía encima en el primer escenario. Soziedad Alkoholika es uno de los grupos que hemos visto todos infinidad de veces. Y está claro que hay una diferencia total cuando se ponen las pilas, cuando sienten que el público está pendiente de ellos, o cuando en algunas fiestas patronales les hemos visto tocar un tanto más por compromiso ante un personal más pendiente de charlar con el de al lado o de darle al kalimotxo. En este caso la concurrencia les esperaba con ganas y Soziedad Alkoholika recibió ese aliento que les encendió. Esto es algo reciproco.

 

Los gasteiztarras hicieron para mí la mejor actuación del festival. Con su rabia habitual fueron desgranando un repertorio en el que “Palomas Y Buitres”, “Ratas” o “Cuando Nada Vale Nada” no necesitaron presentación. Aplastantes en su sonido merced al buen nivel sonoro de la práctica totalidad de las actuaciones del En Vivo. Especial mención voy a hacer para “Piedra Contra Tijera”, una de las cosas positivas que han dejado los ataques sufridos por la banda sin ninguna razón en un lugar donde nos cuentan que hay libertad de expresión. El triunfo estaba logrado cuando llegaron “Motxalo” y “Nos Vimos En Berlín”. De principio a fin S.A. impuso su fuerza y su poderío sobre las tablas. Incontestables.

 

 

Continuando con la buena tónica de actuaciones El Drogas dio su personal recital en solitario el día de su cumpleaños. 54 castañas le caían este 31 de agosto y lo celebró sobre el escenario con tarta incluida que terminó por ofrecer al público. En su repertorio muchos temas de Barricada, como era de esperar, clásicos que en un festival se agradecen. Con la puesta en escena habitual de esta gira, con traje, sombrero de copa y bastón en mano del aquí simplemente cantante y frontman y la buena banda que le acompaña repesaron temas de La Venganza De La Abuela, Txarrena y Barricada.
Es lógico que los temas más esperados eran los de la banda que le dio a conocer, entre los que esta noche destacaron “Barrio Conflictivo”, “Todos Mirando”, “Oveja Negra”, “La Silla Eléctrica” o “En Blanco Y Negro”. Aunque temas de Txarrena como “Todos Los Gatos” y “Azulejo Frio” demuestran el buen repertorio que ha creado con esa banda Enrique Villareal. También hay que destacar la fuerza de los de La Venganza De La Abuela “Cerocomasiete” y “Fue 24D… ¿Y Qué?”. Con un repertorio mucho más acortado de lo que viene siendo habitual en la gira El Drogas intentó darle a su gente lo mejor y así lo hizo.

 

 

Tal vez debieran haber visto The Offspring a sus precedentes porque se los comieron en cuanto a entrega y muchas más cosas. Los americanos simplemente dejaron que sus temas cayeran por su propio peso para hacer mover al respetable por el simple hecho de su gancho. La potencia desaparece en una banda hoy en día comercial como cualquier hortera que veas habitualmente en los medios masivos de desinformación. En los conciertos más multitudinarios, como este, se echaron en falta las pantallas gigantes habituales en los laterales del escenario. Una ausencia que me sorprendió.

 

 

Me quedo con “Come Out And Play” o “Gotta Get Away”, pero de forma general no hubo energía, no hubo actitud y solo tuvimos a un público que se movió por la inercia de unos temas que a todos nos suenan, aunque ahora mismo están lejos de representar lo que hace cosa de 20 años parecía una banda más auténtica. A mí me acabó aburriendo su fórmula fácil.

 

 

Así que pasé de los bises de Offspring para coger sitio en el concierto de Mägo De Oz. Hacía años que no les veía en directo y no guardaba el mejor recuerdo. En esta ocasión en parte me resarcí ya que, al menos, el grupo me pareció más metido en la actuación. Para hacer más espacial la cita era la primera vez que les veíamos por aquí con su nuevo cantante Zeta. Un hombre con un timbre de voz bastante diferente al de José Andrea, lo que deja un tanto por debajo de los tonos habituales las canciones del anterior vocalista de Mago (al que deseamos se recupere de la intervención a la que en estos días se ha visto sometido). Por otra parte Zeta debe de aprender a interactuar con la gente de manera más suelta, algo que seguramente irá ganando cuando se sienta más de lleno como vocalista de Mago de Oz. Son muchos años de Jose Andrea en la banda y es un puesto delicado siempre el de la voz, pero no me cabe duda de lo gran cantante que es. De hecho, recomiendo que quien no lo conozca busque lo que grabó con su anterior banda Al Otro Lado.

 

La gente vibró, en cualquier caso, con una actuación que dejó pequeña la carpa del segundo escenario. Saltando con “Molinos De Viento” y disfrutando de algo de heavy metal, que como agua de mayo se agradecía en este festival, en el caso de “Maritormes”. En este sentido por los más clásicos seguidores de la banda muy bien recibida fue “Hasta Que Tu Muerte Nos Separe” y para acrecentar la pegada de “Satanael” contaron con la colaboración de Alberto Marín de Hamlet.

 

 

Me quedo con esta fase del concierto, ya que lo prefiero a singles tan buscados como “La Costa Del Silencio”. En cualquier caso, se agradeció que entre medias apareciera “Xanandra”, primera canción que escuchamos de Zeta en Mago como el propio vocalista nos recordó, para no enlazar con otro hit trilladísimo como “Fiesta Pagana”, final definitivo de la descarga.

 

No fue un concierto con su mayor espectáculo, pero es algo que tampoco me ha importado nunca. Hace 16 años que les vi por primera vez en un pequeño escenario y hasta el día de hoy nunca me han gustado más que entonces. Sí que considero que la labor de Patricia Tapia de segundas voces merecería colocarla en un lugar más visible, ya que en esta ocasión apenas si muchos se percatarían de su presencia al fondo del escenario en un lateral, pero vaya si se dejó escuchar en apoyo a la voz principal.


Nos predisponíamos para la locura con la salida de los segundos cabezas de cartel del día. Considero que tanto o más respeto que Offspring merecían The Toy Dolls, aunque no se acercaron a la masiva presencia de público de los americanos. Había quien ya se había decantado por la retirada pasando de estos mitos del punk británico. Un grupo al que es difícil de coger si no has sido seguidor suyo (y yo no lo he sido), pero divertido en cualquier caso en directo. De hecho, montaron una buena con un punk mucho más bailable de lo que en principio suele ser el estilo.



En el plano personal tenía marcada en rojo la actuación de Porco Bravo. Era la fecha de cierre de su gira de presentación de “Grooo!!!” en un festival grande ante un público extra que podría conocerlos esta noche. Aunque poco a poco Los Porco se han ido haciendo con un público nutrido y ya no se les puede considerar unos desconocidos. Los acontecimientos de sus conciertos han corrido de boca en boca como hace tiempo que esta herramienta de difusión ya no funciona. Y es que si les ves en vivo no podrás guardártelo para ti. Otra cosa es que te crean tus amigos si no les han visto con sus propios ojos.


Su parafernalia habitual no faltó en esta gran cita, comenzando por la salida al escenario con la bandera de la banda y la cabeza de jabalí habitual de sus conciertos. Así arrancaron con “El Cazador” con pirotecnia incluida. Pero sobre todo hay una actitud que rezuma rock sudoroso por los cuatro costados, lo que a estas horas de la madrugada nos venía fenomenal cuando las noches comienzan a ser frescas. La provocación de Manu jugó con el respetable como suele ser habitual y no faltó la grapada en el pecho, en esta ocasión con la cara de Mariano Rajoy, para prenderle fuego mientras que el vocalista se exhibía con una habilidad en el escenario digna de mención. Sus movimientos en escena le muestran cada vez más en forma. Esto ocurrió en “La Piara”, tema dedicado a todos sus seguidores.


 

“Bicho Raro” sirvió para que se bajara a formar un pogo con las primeras filas que suele ser más efectivo en salas pequeñas, pero Manu no se corta ante nada ni nadie como quedó claro. El número de la tabla de surf surcando los mares por encima de las cabezas del personal con el vocalista en pie guardando el equilibrio, lo vimos durante “Eléctrica Actitud”, la cual tienen y mucha estos chicos que no solo hacen unos conciertos memorables, sino que son una pedazo banda de rock. Y para terminar la bengala ardió entre las nalgas del vocalista durante la interpretación de “Sin Ti” con la que definitivamente se despedían, con foto para el recuerdo del fin de una gira que les ha servido para subir mucho su popularidad, llegando a formar parte del cartel de algunos festivales y dando un salto con respecto a lo que desde hace años yo personalmente llevo viendo en sus conciertos. Con el siguiente disco habrá más, así que no los olvidéis.

 

Con ese grato sabor nos despedimos de esta primera edición del En Vivo en Bilbao. Esperemos que no sea la última en la capital vizcaína, que respondió con una amplia afluencia en cada jornada para recibir a su vez un buen nivel general de actuaciones.

 

 

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