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Mad Cool

Mad Cool 2022: Crónica y fotos (Metallica, Jack White, Muse, Incubus, Imagine Dragons…)

También Imagine Dragons, The Killers, Nathy Peluso, Two Door Cinema Club, Placebo, Wolf Alice, Haim, Florence + The Machine, Cala Vento…

Metallica en Mad Cool 2022 // Iñaki Espejo
Cuatro días de conciertos en Madrid, con un cartel muy potente en el que también figuraban The Killers, Nathy Peluso, Two Door Cinema Club, Placebo, Wolf Alice, Haim, Florence + The Machine… Por Iñaki Espejo

Los festivales musicales son empresas que ofrecen un producto o experiencia muy especial, algo que forma parte de tu identidad, la música.

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Por ello, muchas veces ofrecer varios conciertos de forma sucesiva y simultánea pasa de ser un negocio a una pasión para tus clientes y el público termina llevando camisetas con tu logo, hablando de la mejor experiencia de su vida, o defendiéndote a capa y espada, como si fuera parte misma de tu organización (véase el foro, ahora Discord, del Primavera Sound).

Al menos, así era al comienzo de la era de los festivales en España, cuando había menos excels con cifras a presentar a un fondo de inversión y más romanticismo y melomanía en general.

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Quizás por haber llegado el último, el Mad Cool aún no ha desarrollado esa relación afectiva de la que pueden presumir muchos de sus competidores, pero puede también que su camino quiera ser otro. Así, la experiencia madrileña trasciende a la de un tradicional festival indie y se acerca más a la de eventos de estilo e influencia como el Coachella. Además de su evidente dimensión y repercusión, destaca la presencia física de marcas y patrocinadores que cuentan con espacios dedicados por medio recinto, y un hospitality con palcos como en el Bernabéu, Masters de Madrid o la Fórmula 1. Un espacio revip dentro de la zona vip. El festival perfecto para Madrid, la sublimación de la turbocapitalidad en formato musical. Pagamos pocos impuestos para gastar el dinero en eventos como este.

El recinto, protagonizado por una noria (que también tuvo el PS), se convierte en un enorme plató improvisado donde se hacen miles de fotos para Instagram o vídeos de TikTok. Es un festival con un cartel apabullante, pero tan importante como ver los conciertos, es que se note que lo estás haciendo. Y la gente se viste para la ocasión, tal y como se ha visto en redes que se tiene que ir a un festival. Flores, cintas en el pelo, brillantina o cristales pegados alrededor de los ojos son el complemento mínimo de cualquier disfraz Mad Cool. Ni que decir tiene que la sensación general es que merece la pena la experiencia.

Aquí, sufriendo // Iñaki Espejo

Con los precedentes organizativos que llevamos este año (jueves del PS por ejemplo) y la granizada que cayó en Madrid el jueves antes de abrir puertas, nos acercamos a Valdebebas con prudencia. Nada más lejos de la realidad. Con los ya sabidos problemas de acceso que tiene en Madrid cualquier evento de ese tamaño que se celebre a las afueras de la ciudad, el Mad Cool funcionó como un reloj. Sin colas en barras y baños y, en general, con un sonido apreciable. La verdad es que la organización en cuestiones de hostelería o servicios es ejemplar. Las barras tienen espacios que en otros festivales serían escenarios enteros. Los más grandes no tienen barriles de cerveza, sino camiones cisterna para abastecer a las casi 70.000 personas que piden bebida sin casi esperar colas. Los servicios, con personal permanente, tampoco fallan.

El problema viene al volver a casa. El festival ha llegado a un acuerdo preferencial con Uber (por cierto, menudo momento con los «Uber files»), a quien ha dado prioridad sobre el taxi. Creo que es un error. Uber no tiene en Madrid una flota capaz de satisfacer la necesidad del Mad Cool, sobre todo el fin de semana del Orgullo. Además, el servicio de Metro y autobuses de la EMT ha funcionado con menos capacidad que otros años. El resultado ha sido que mucha gente ha tardado horas en volver a Madrid. También es verdad que hay historias menos dramáticas, pero siempre relacionadas con cierta aventura a la hora de cazar un taxi por un IFEMA desierto.

MIÉRCOLES

En cuanto a la música, el miércoles era un día raro y mediatizado por el cabeza de cartel, Metallica. De hecho, la gran mayoría de
asistentes era fans de James Hetfield y compañía, y llevaba entrada de día. El presidente de la Asociación de Promotores Musicales (APM), Albert Salmerón, hablaba hace unas semanas en El Diario del cuello de botella de conciertos de este año, así que me imagino que alargar eventos como el Mad Cool y aprovechar infraestructuras es una forma de darle salida.

La jornada transcurrió soleada pero plena de oscuridad, por la ropa de la gente y los sonidos que salían de la mayoría de los escenarios. A primera hora, emo variado y solvente para la nueva generación de futuros metaleros, desde Creeper a Yungblud.

Creeper // Iñaki Espejo

Una paradilla Wolf Alice abría algo el espectro, que volvía a cerrar Placebo en su versión más emocional. Yawners, sorpresa de última hora, servían de refugio para cualquier indie despistado que se hubiera quedado a ver a Carly Rae Jepsen o Chvrches.

Wolf Alice // Iñaki Espejo

Yawners en Mad Cool 2022 // Iñaki Espejo

Pasados diez minutos de las 21:30 salían al escenario Metallica para gozo de casi 65.000 fans. Para calentar, primero pincharon AC/DC a medio gas y luego a Morricone en «El bueno, el feo y el malo», pero ninguno de los dos guiños tuvieron sentido o repercusión. Que revisen la última gira de Liam Gallagher y su apertura con cámara personal y Stone Roses a todo trapo. Tampoco importó porque el público sabía a lo que iba y recibió lo que quería, los siete infiernos de Dante en forma de colección de hits. Rotundos y concienzudos, los de San Francisco desgranaron sus mejores galas a todo trapo y sudor generalizado. Quizás falló por blanda «Nothing Else Matters», pero «Enter Sandman», «For Whom the Bell Tolls» y «Seek & Destroy» pusieron las cosas en su sitio.

Metallica en Mad Cool 2022 // Iñaki Espejo

JUEVES

El jueves empezaba el Mad Cool propiamente dicho, después de un miércoles mediatizado por Metallica y con un público mayoritariamente armado con entrada de día. Y el festival en pleno esplendor es una magnífica plataforma para marcas, que pueblan el recinto cual feria; y un plató fotográfico perfecto para miles y miles de fotos para Instagram, sobre todo con la noria de fondo.

La noria de Mad Cool 2022 // Iñaki Espejo

La Femme abrieron nuestro jueves con su mezcla de estilos e inspiración sesentera. Los originarios de Biarritz (podrían jugar en el Athletic), se enfrentaron a la peor hora del mundo (como hace dos FIB), pleno sol manchego sobre el escenario, pero lo capearon con la ironía provocativa que les suele caracterizar. El juego que les dio el nombre del festival y su último single, «Sacatela».

La Femme // Iñaki Espejo

Y ya que nos ponemos a mezclar, en una de las carpas los jovencísimos británicos Noisy ofrecieron una energética combinación de dance, rap, drum’n’bass y jungle que en directo se articula de forma bastante orgánica y con protagonismo guitarrero.

Noisy // Iñaki Espejo

Amyl and The Sniffers consiguieron el año pasado cierta repercusión con «Confort to Me» (Rough Trade/Popstock!, 2021) e iban a telonear a Pearl Jam en su gran gira tristemente cancelada. En el Mad Cool, con su derroche de rock crudo y sucio demostraron que hubieran estado a la altura. En directo destaca la gestualidad de la australiana Amy Taylor, que recuerda a una Wendy O. Williams de los Plasmatics redimida.

Amyl and The Sniffers en Mad Cool 2022 // Iñaki Espejo

De camino a London Grammar nos topamos con la carpa de DJs de Mahou, el sitio más animado del festival (hay que gente que llega allí y ni se mueve en toda la jornada). A ello contribuye que parte de la programación es sorpresa, con Loco Mía (no se pierda el documental) actuando el jueves o lo que queda de Boney M. el viernes. El ambiente es el más desfasado del festival, y se acerca peligrosamente al de una discoteca de segunda vuelta en Marbella.

Loco Mía en Mad Cool 2022 // Iñaki Espejo

London Grammar es una delicia de corte indie clásico quizás algo lánguida. Y es así porque su mayor virtud, la voz de Hannah Reid, es también su debilidad. Es, por supuesto una voz magnífica, comparada con la de Florence Welch (triunfadora del sábado), pero que mediatiza completamente la propuesta de los de Nottingham, algo meliflua, y, en directo, demasiado etérea.

London Grammar // Iñaki Espejo

Nada que ver con el espectáculo de ruido e intimidad que ofrecieron Viva Belgrado en una de las carpas poco después. No hay demasiada presencia española en el cartel, y la que aparece se celebra bastante. Alto voltaje para reivindicar una de las mejores propuestas del sello barcelonés Aloud Music.

Imagine Dragons y The Killers comparten varias cosas en común. Ambas bandas son de Las Vegas, se han especializado en llenar estadios con una propuesta de rock para todos los públicos, y dependen completamente de sus vocalistas, Dan Reynolds y Brandon Flowers. A partir de aquí, los caminos se separan, Imagine Dragons defiende una visión algo más mística y sensibloide, y Brandon Flowers se aferra a su imagen de rockero. Evidentemente, The Killers tienen más canciones, las mejores de hace ya demasiados años, pero los dos grupos ofrecieron conciertos masivos llenos de luces, fuego y confeti; y fueron celebrados por miles de fans extasiados.

Imagine Dragons // Iñaki Espejo

VIERNES

El viernes, comenzamos y seguimos media jornada con grupos californianos.

De vuelta a las carpas, nos gustó la valentía de Mad Cool 2022 y Scarycoolparty para defenderse armado solo de una guitarra acústica. El californiano Alejandro Aranda justificó sobradamente la fama de virtuoso que se ha granjeado.

Y las también californianas Haim ofrecieron una de los conciertos más amenos y celebrados del festival, cabezas de cartel aparte. Las tres hermanas dominan su puesta en escena a la perfección con un directo hipnótico y sugerente. A ratos ruidosas como una banda guitarrera al uso, otras veces clásicas, y siempre con un interesante toque de R&B. No pierdan la oportunidad de verlas.

Haim en Mad Cool 2022 // Iñaki Espejo

El trío californiano se completó con una magnífica Phoebe Bridgers. No es solo porque defienda una de las mejores colecciones de canciones de la actualidad, mezcla de indie clásico y folk americano, sino porque transmite una bonhomía contagiosa. En Madrid encandiló a un público formado sobre todo por chicas jovencísimas que pasaban de la risa al llanto casi con cada canción.

Phoebe Bridgers // Iñaki Espejo

Ya en formato masivo, Incubus, quienes por cierto, -¿a que no saben de dónde son?- se defendieron con solvencia. Brandon Boyd dio razones de sobra para meterse en la terna de mejores frontman de la actualidad tirando de su vena mística. Si llega a ofrecer un viaje a la India a mitad de concierto, lleva 12 aviones. Más Red Hot Chili Peppers que nunca, fueron un grupo ideal para este tipo de festival con el permiso de Muse.

Porque ahora mismo Muse es más que una banda de rock. Matt Bellamy y los suyos ofrecen un espectáculo, que, te guste no, trasciende el simple concierto. Del disco conceptual hemos pasado al concierto conceptual. No son las óperas rock de The Who, pero ese es el camino. Su último disco, «Will of de People» (Helium 3, Warner, 2021), trata sobre una distopía que forma parte, en formato máscaras o vídeos del directo de la banda. Aderezamos eso con los hits tradicionales, y tenemos la noche perfecta para cualquier fan.

El público del viernes // Iñaki Espejo

SÁBADO Y DOMINGO

Poco podemos contar del sábado porque fuimos baja de última hora, aunque las referencias que tenemos del concierto de Florence + The Machine son inmejorables. Más cabezas de cartel con algo de riesgo artístico.

El domingo fue un apéndice del festival. En modo epílogo, se notaba que había menos gente, e incluso el cartel era el más variado y juvenil del fin de semana.

Empezamos con Cala Vento, valor seguro en la senda de Black Keys y con algunas de las mejores letras en castellano de los últimos tiempos. Como ocurrió con Viva Belgrado, el público español aficionado más a la música que al brilli brilli utiliza este tipo de conciertos como válvula de escape, así que fue una gozada.

Cala Vento // Iñaki Espejo

Mientras, en el otro extremo del festival, Sam Fender entretenía a los ingleses que aún quedaban en Madrid.

No es el Mad Cool el festival más proclive a las nuevas músicas, así que una propuesta tan latina como la de Nathy Peluso, llamaba la atención. Creo que fue un acierto, porque los conciertos que da son divertidos y bailables, lo que se agradece después de un fin de semana muy lineal en cuanto a estilos.

Además, lo de Nathy es increíble, es una mezcla de dirty dancing con pilates extremo absolutamente hipnótica.

Nathy Peluso // Iñaki Espejo

Two Door Cinema Club son cabeza de cartel en muchos festivales en España. En el Mad Cool tocaron en el cuarto escenario por tamaño (el domingo habían cerrado el tercero), una carpa que se llenó enseguida. Sin contemplaciones desde el inicio, los norirlandeses despacharon su colección de hits a toda velocidad, por lo que casi se cae la carpa. Un poco más de espacio no hubiera venido mal.

Two Door Cinema Club en Mad Cool 2022 // Iñaki Espejo

En el escenario grande, Natos y Waor, lo más moderno del festival, ejercieron de cabeza de cartel. De las luchas de gallos de Aluche a llenar un escenario frente al hospitality del Mad Cool. Pues se llevaron por delante a Jack White sin despeinarse.

Con el fundador de The White Stripes terminamos el festival en un accidentado concierto que comenzó con problemas de sonido, continuó con una sesión de guitar hero y solo se animó al final con «Steady, as She Goes» y «Seven Nation Army». Poca cosa para, seguramente, el mejor músico que ha pasado por Madrid en todo el fin de semana.

Escenario principal de Mad Cool 2022 // Iñaki Espejo

Mad Cool Festival 2023 tendrá lugar los días 5, 6, 7, 8 y 9 de julio en Villaverde, en el sur de Madrid, después de varios años celebrándose en el noreste, en el barrio de Valdebebas, tras abandonar su ubicación original de la Caja Mágica, en San Fermín (Usera).

Antes, el próximo mes de septiembre, el día 10, el mismo recinto de Mad Cool 2022 acogerá Mad Cool Sunset, un festival de una sola jornada con Rage Against The Machine, Biffy Clyro, Glass Animals, Stereophonics, Run The Jewels, Kurt Vile… Más información en www.madcoolfestival.es.

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