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Skin y sus Skunk Anansie en Barcelona, igual que hace 15 años

Luis Benavides firma la crónica del concierto de Skunk Anansie en Barcelona celebrado el viernes 9 de noviembre de 2012 en Razzmatazz. La atlética y entregada Skin, protagonista absoluta de una cita que sirvió para presentar en directo «Black Traffic», el quinto LP del grupo


Luis Benavides firma la crónica del concierto de Skunk Anansie en Barcelona celebrado el viernes 9 de noviembre de 2012 en Razzmatazz. La atlética y entregada Skin, protagonista absoluta de una cita que sirvió para presentar en directo «Black Traffic», el quinto LP del grupo

 

Han pasado más de 12 años desde el bombazo «Post Orgasmic Chill» (Virgin, 1999), el disco que catapultó definitivamente a Skunk Anansie como banda de primer nivel, pero la devoción por Skin y compañía continúa. Solo así se explica que, después de un parón de más de nueve años y dos entregas posteriores sin mucha repercusión como «Wonderlustre» (V2 / Universal, 2010) y «Black Traffic» (100% Records, 2012) la sala Razzmatazz presentara un muy buen aspecto con una media de edad más elevada de lo normal.

Entiendo que el factor nostalgia en el negocio musical juega un papel crucial en la ecuación que deben resolver los artistas, promotores y discográficas para conseguir rentabilizar sus acciones; más si cabe ahora en los tiempos de recesión económica que nos ha tocado vivir. Porque el público adulto mueve en contadas ocasiones el culo, de acuerdo, pero son los únicos que pueden permitirse pagar más de 30 euros por una entrada. Tener otra vez 20 años, reviviendo la banda sonora de tu juventud, bien merecen la pena esa inversión. La propia líder de Skunk Anansie agradeció al respetable su asistencia al bolo sobretodo, dijo, porque sabe la situación que atraviesa nuestro país.

Dicho esto, tampoco quiero quitarle ni un ápice de mérito a la banda de Londres porque se marcaron un bolazo de agárrate y no te menées. De hecho, apuesto a que más de la mitad de la sala era reincidente y ya sabían a lo que venía: al espectáculo sobrehumano de Skin.

Pero antes, unas líneas para sus teloneros, The Jezabels, otra banda que se suma a la moda de mandar a los bajistas a la cola del paro. Bromas aparte, el cuarteto de Sydney, con Haywly McGlone a la cabeza, como cantante bailonga, muy ochentera, hicieron buena su elección para abrir el bolo y aprovecharon para captar seguidores en una sala todavía a medio gas. Poco más de media hora fue suciente para mostrar sus mejores cartas, unos temas de indie pop emotivo e intenso con los teclados de Heather Shannon haciendo colchón de unas melodías muy bien dibujadas por la guitarra de Samuel Lockwood. Lástima que los graves, como el bombo de Nik Kaloper,  retumbaran en exceso.

the jezabels bcn vertThe Jezabels // Rosario López

El sonido de Skunk Anansie, en cambio, estuvo rayando el excelente desde el inicio con la explosiva «The Skank Heads» y «I Will Break You«, primer corte de «Black Traffic», el disco que tocaba presentar. Porque señores, aviso, ni rastro del crossover o rock de fusión que me voló la cabeza a mediados de los 90’s. La pantera negra más conocida como Skin y sus tres viejos amigos se han pasado al dance rock, y quedó patente ya en el tercer tema, «I Believed in You«, otro corte extraído de su último trabajo. Y la gente bailaba, vaya si bailaba. «God Loves Only You» mostró la cara más sutil y aterciopelada de su frontwoman, y con «Weak» rescataron un temazo de puro AOR del baul de los recuerdos. Como «Hedonism (Just Because You Feel Good)«, otro momento remember y la primera balada seria del grupo.

skunk anansie bcn1 550  bifmSkin, el chorro de voz de Skunk Anansie // Rosario López

Con «Twisted (Everyday Hurts)«, del «Stoosh» (One Little Indian, 1996), seguían desempolvando hitazos y aquí sí que encontramos algo de fusión, con un bajo con mucho groove y unas distorsiones atrevidas. Fue en este punto, y tuvimos que esperar al séptimo tema, con el público ya totalmente entregado, para ver a la atlética Skin interactuando con las primeras filas, como ya es habitual en ella. Que por cierto, su genética es de otro planeta. ¡Está igual que hace 15 años! Su estado de forma es digno de estudio, y verla caminar por encima del público al tiempo que afinaba cada nota es increíble.

Y el recital de Skin, porque ella es la mitad de Skunk Anansie, siguió con «Because of  You» (que es un tema que me alucina por la tensión de la estrofa y su posterior explosión épica, con un chorrazo sobrecogedor) y con la gamberra «I Can Dream«.

skunk anansie bcn2 vert bifmCass y Ace en acción // Rosario López
El momento «Charlie Big Potato» merece una crónica en sí mismo. Menuda maravilla. Tremendismo sonoro, empezando por su enigmático inicio, a medio camino entre el trip hop y los Prodigy más enfermizos. Si ya en disco estremece, con esos fogonazos,  en directo, con los Skunk Anansie atacando el tema con fiereza, es toda una experiencia. Mención especial merece el batería, Mark Richardson, una bestia parda en un estado de forma envidiable.

En los bises, «Little Baby Swastikkka«, con el momento más loco de toda la noche. Y es que la valiente Skin, armada con un micrófono con cámara incorporada, saltó al foso y se mezcló con el público. Caminó hasta la otra punta, donde estaba el técnico y su orgulloso padre, y volvió al escenario cruzando toda la sala sobre las cabezas de un Razz entregadísimo. Sin duda, un fin de fiesta a la altura del derroche escénico de unas viejas glorias que tienen cuerda para rato.

skunk anansie bcn4 bifmSkunk Anansie, en 2012 como en los 90 // Rosario López

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