Ocio y cultura

LISTAS: Las mejores películas de 2021

Mundo raruno, año II. Tras casi 100 pelis nuevas visionadas este 2021, nuestro crítico Óscar Díez selecciona las, a su juicio, más destacadas

Javier Bardem en "El buen patrón" // Reposado Prod.
Mundo raruno, año II. Al menos, esta vez pudimos volver a las salas de cine y no ver prácticamente todo solo en streaming. Así, tras casi 100 pelis nuevas visionadas este 2021, nuestro crítico Óscar Díez selecciona las, a su juicio, más destacadas

Llega la Navidad. Colas en la lotería, colas en el centro comercial, colas en las colas, amigo invisible, cena de empresa, abrazo a gente que no conoces (sobrio), abrazo a gente que no conoces (ebrio), Raphael en televisión y tu familia política esperándote a cenar. Y, encima, el coronavirus.

Una puta pesadilla lo mires por donde lo mires, pero BI FM tiene algo de servicio social (tampoco mucho: somos el Ibuprofeno frente a una puñalada) y estamos aquí para ayudarte. Los suplementos culturales ya han sacado sus listas con el mejor cine del año (con turres del calibre de «Anette» o «Titane»), pero nosotros somos menos vanguardia. La nuestra es una lista (resultante de haber visionado casi cien títulos nuevos en 2021) que se defiende sola.

Pasen, vean y discrepen. Salud.

LAS MEJORES PELÍCULAS DE 2021

«SOLO LAS BESTIAS», de Dominik Moll (Francia)

Una mujer desaparece camino de un inhóspito entorno rural. Su coche es encontrado días después. El polar de siempre contado como nunca.

«UNA JOVEN PROMETEDORA», de Emerald Fennell (Reino Unido / EE.UU.)

Oscar a guion original, comentamos aquí mismo que había nacido un clásico. Quizá la peli yanqui del año.

«SIERVOS», de Ivan Ostrochovský (Eslovaquia)

Duró un asalto en cines (eslovaca, blanco y negro) pero es interesantísimo este retrato del rodillo eclesiástico en la Checoslovaquia de los 80. A recuperar.

«MANDÍBULAS», de Quentin Dupieux (Francia)

Y si hablamos de cine con vida efímera, el récord quizá sea de Quentin Dupieux con esta chocarrera, osada y desternillante comedia presidida por una especie de Pajares y Esteso galos que apadrinan a una mosca gigante para que vaya a por plátanos. Luego todo se vuelve raro. Ya te hablamos de ella aquí.

 

«TIEMPO», de M. Night Shyamalan (EE.UU.)

Shyamalan es odiado y venerado a partes iguales. Reconozco que me encuentro en la mitad, pero su relato tiene magia, resulta hipnótico. «Uno de esos films que siguen rebotando en las paredes del cerebro días después de haberse visionado», decíamos en agosto.

«CHAVALAS», de Carol Rodríguez Colás (España)

Uno de los mejores debuts en el cine patrio del último lustro, con el fresquísimo retrato de unas treintañeras de barrio que te llevarías a tu casa. Me la creo desde el primer minuto.

«COMPETENCIA OFICIAL», de Gastón Duprat y Mariano Cohn (España / Argentina)

Vista en el Zinemaldia de Donostia, metacine de nivelón de la mano del equipo de la argentina «El ciudadano ilustre». Banderas haciendo de fucker latino y Penélope como directora indie que no sabe si va, o si viene. Y luego dicen que Pe está bien en «Madres paralelas». Esperen un mes.

«EL BUEN PATRÓN», de Fernando León de Aranoa (España)

Ya lo avisamos antes de las 20 nominaciones a los Goya, el medio millón de espectadores y la posibilidad de que Bardem de la campanada en las nominaciones a los Oscar. Imprescindible. Punto.

«LIBERTAD», de Clara Roquet (España)

Es dificilísimo capturar sensaciones en una pantalla. Por eso nos parece tan meritorio el retrato que dibuja Clara Roquet de ese verano en el que pasamos de niños a adolescentes y que recordamos años después como arena que se nos escapa entre los dedos. Maravillosa.

«ESPÍRITU SAGRADO», de Chema García Ibarra (España)

Seguramente la película más libre y perturbadora del año, en ese punto donde colisiona Mariano Ozores con David Lynch y suena un eco de Berlanga. Sectas, ovnis, amas de casa y atrocidad. Ovación cerradísima.

Si algo nos ha enseñado el covid y sus hermanastros es que nunca sabes lo que va a ocurrir mañana (que decía Santiago Auserón), así que disfruten día a día de cosillas como tomarse un café o echarse unas risas, que no sabemos lo próximo que nos van a cancelar. Continúen yendo a cines, conciertos, teatros y museos (siempre con mascarilla) con el mejor ánimo posible. Nos leemos en un mes. Abrazos.

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