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Patri Gastrobar, garrote en las Siete Calles

PATRI Gastrobar, en Bilbao

Visitamos el nuevo local de Martín Berasategui en Bilbao, en los bajos del recién estrenado hotel Tayko, que también alberga el restaurante Ola.

Ya en el Patri, ¡al lío! // Alma Botxera
Visitamos el nuevo establecimiento de Martín Berasategui en Bilbao, ubicado en los bajos del recién estrenado hotel Tayko del Casco Viejo, que también alberga el restaurante Ola

Bilbao asiste en los últimos años a un auténtico boom de construcción de nuevos hoteles. Grandes inmobiliarias y fondos de inversión están convencidos de que el filón del turismo todavía da para mucho.

A los grandes eventos que se vienen celebrando (finales de rugby, los premios MTV, TheWorld’s 50 Best Restaurants, Bilbao BBK Live…) se unirá en unos años la llegada del tren de alta velocidad al centro.

Solo el tiempo dirá si son o no necesarias las miles de nuevas habitaciones que se habilitarán con la apertura a medio plazo de siete nuevos hoteles en la villa. En concreto, la cadena Catalonia abrirá en la Gran Vía 73; Sercotel, en la calle Canciller Ayala; y la cadena Vincci ultima su establecimiento al final de la calle Mazarredo, frente al Museo Guggenheim. Todos ellos, de cuatro estrellas. A estos hay que añadir el que se ubicará en la Gran Vía, en el antiguo edificio del Banco Santander, con cinco estrellas, y en el establecimiento hotelero que ocupará el inmueble del café La Granja, en la plaza Circular.

En las últimas semanas se ha estado trabajando a destajo para que otro hotel, en este caso en la calle Ribera, abriese sus puertas de par en par. Se trata del Hotel Tayko y se ubica en lo que en su día fueron los antiguos Almacenes Zubicaray, seguro que muchos aún os acordáis de ellos.

Hotel Tayko, en Bilbao
El recién inaugurado hotel Tayko // Alma Botxera

Visitamos el hotel en plenas navidades acompañados por Ander Elortegi, su director, y vimos cómo entonces aún se ultimaban los detalles. Las obras de rehabilitación y acondicionamiento han sido duras y se han alargado más del tiempo establecido. Estructura de hormigón a la vista, un ascensor que lo atraviesa y recorre cada una de las vidrieras, que se han mantenido. Huele a pintura fresca, en la pared están marcando con spray los números de las habitaciones. Nos enseñan una de las mejores, la del torreón, con una cama de dos metros en la que perderse, bañera a la vista y una cristalera con fabulosas vistas a la ría, el puente de La Merced y Bilborock.

Hotel Tayko, en Bilbao
Una habitación con vistas // Alma Botxera
Hotel Tayko (Bilbao)
La Merced, desde arriba // Alma Botxera

Pero estas líneas no están para hablar de hoteles y de turismo, aquí estamos para comer y beber. ¿Alguien aún mantiene apetito después de la glotonería navideña? Bien, para ellos entonces. El Hotel Tayko cuenta con dos espacios gastronómicos bajo la firma de Martín Berasategui. En la primera planta el Restaurante Ola, con el que perseguirán la undécima estrella Michelin para el cocinero donostiarra. Durante nuestra visita aún todo está muy verde en el comedor. En cambio, en sus cocinas los fogones están a pleno rendimiento, perfeccionando los platos que formarán parte de su menú gastronómico. La apertura tuvo lugar el pasado 18 de enero.

Restaurante Ola (Bilbao)
Logo del restaurante Ola // Alma Botxera

Durante nuestra visita tan solo se encontraba abierto PATRI Gastrobar, un espacio en la planta baja del hotel que hace esquina con la pequeña calle de La Merced. PATRI, que hace homenaje al bar eibarrés del aitxitxe Patricio de la propietaria, es un lugar donde poder ir a tomar un café y desayunar, tomar un pote a mediodía, o disfrutar de su apartado gastronómico. Y a eso, ni más ni menos, es a lo que fuimos nosotros.

Llegados a este punto podemos decir que el local, en cuanto a decoración, no sorprende. Ya estamos más que acostumbrados al toque industrial, a las sillas de diseño y a los estampados florales. Se aprecia el esqueleto del edificio, con hormigón y ladrillos a la vista. Bonito, no cabe duda, pero ya no llama la atención como antes. Echamos de menos un detalle que nos gustó, la infografía: la persiana con el astronauta de los antiguos almacenes. Figuraba como elemento decorativo en las paredes de PATRI. Esperamos verlo pronto, una vez acaben de restaurarlo.

PATRI Gastrobar (Bilbao)
Así luce PATRI Gastrobar // Alma Botxera
PATRI Gastrobar (Bilbao)
Hasta la cocina // Alma Botxera

Al fondo, una ventana a través de la cual se adivina una cocina a pleno rendimiento. PATRI en letras grandes y, debajo, unas más estilizadas que dan renombre y categoría acuñando el nombre y apellidos de un cocinero de postín: Martín Berasategui.

La carta es muy dispar. Lo mismo encuentras platos tradicionales (ensaladilla rusa, pimientos del país, callos, merluza en salsa verde, txuleta o las croquetas de la amona Gabriela Olazabal), que puedes optar por ceviches y tartares, ostras con salsa ponzu, hotdog o una hamburguesa estilo thai con cilantro, menta y salsa chipotle.

Para cuando empiezo a saborear los primeros tragos de mi txakoli Itsasmendi, llegan los dos entrantes que hemos pedido. El steak tartar empieza a ser una de mis peticiones estrella, y si lo hay en carta, pocas veces lo rechazo. “Steaktartar ‘LUISMI’ con talo crujiente” se presenta como una ración generosa de la que fácil podrían picar tres o cuatro personas, aunque solo éramos dos. Coronado con una yema, el aliño es acertado y las tortitas crujientes para acompañarlo también nos gustan mucho.

Para cuando probamos las zamburiñas, éstas han perdido ya algo de temperatura. Vienen con una brandada y una vinagreta de propio coral. Están ricas, pero han perdido algo de empaque por ese pequeño detalle. Mea culpa.

Steak Tartar de PATRI Gastrobar (Bilbao)
El steak tartar era obligatorio// Alma Botxera
PATRI Gastrobar (Bilbao)
No las dejéis enfriar // Alma Botxera

Llama la atención que el local y el comedor estén a rebosar de gente llevando solo una semana abierto. Aun así, el servicio es rápido y correcto.

Continuamos con la Ensalada César ‘Martín Berasategui’”, que incluye cogollos, jamón picado, anchoa, queso y salsa César, pero en la que escasea el pollo empanado con panko y la ventresca. Sus trozos están ricos, pero son tan testimoniales que nos quedamos con las ganas. Se debería corregir.

Nos gustó especialmente la sopa de centolla, que no es un plato habitual en las cartas, así que nos alegró poder elegirla aquí. Le adivinamos un toque a calabaza y, en este caso, la carne del centollo es bien protagonista. La ración es correcta para dos personas y, a 8 euros, me parece una opción a tener muy en cuenta.

Patri Gastrobar (Bilbao)
Un poco más de pollo y ventresca, mesedez // Alma Botxera
PATRI Gastrobar (Bilbao)
Sopa de centolla: Yaaasss! // Alma Botxera

La intención era acabar con esto, pero tenía la sensación de que “el trabajo” no estaba completo. Así que incluí en la comanda el plato de chipirones en su tinta para hacer las cosas como Dios manda. Troceados, tiernos, con el punto justo de sal y una salsa que, como dice David de Jorge, es “néctar supremo”. Dejé el plato reluciente.

PATRI Gastrobar (Bilbao)
Néctar supremo // Alma Botxera

Al postre invitó la casa. Compartimos la torrija de Martín con chantilly de pomelo y helado de caramelo. Rica, cumplió el cometido de poner la guinda a nuestra comida, pero apodarle como “la única” en la carta parece un tanto presuntuoso.

Torrija de PATRI Gastrobar
Si era “la única”, ¿alguno se quedó sin postre? // Alma Botxera

La cuenta sale a 58 € para dos personas, incluyendo la copa de txakoli y una botella grande de agua. Los precios de los platos me parecen bastante contenidos y las raciones adecuadas, salvo el caso comentado de la ensalada. La torrija que no incluyen en la cuenta habría salido por 6 euros adicionales.

PATRI Gastrobar (Bilbao)
Precios bastante contenidos, ¿no? // Alma Botxera

Nos hemos puesto chatos y nos ha gustado todo lo que hemos comido, pero nos quedamos con las ganas de hincarle el diente al arroz seco de pato y verduras que llegó a la mesa del al lado.

¿Qué veo aquí? Que el nombre de Martín Berasategui funcionará como reclamo para muchos de los que allí se acerquen. El problema serán las altas expectativas de quien espere encontrar en PATRI Gastrobar el toque evidente del cocinero. Lo único que verá será una pequeña pegatina y algún anagrama con su nombre. Que nadie espere verlo por allí, hace pocos días lo hizo para sacarse unas fotos y txispum. Quien pretenda una cocina de mayor nivel deberá subir un piso y, allí sí, podrá disfrutar presumiblemente del menú gastronómico más ambicioso de Ola. Pero, claro, para eso habrá que aflojar cartera.

PATRI Gastrobar
Calle de la Ribera 13, Casco Viejo.
Teléfono de reservas: 944 652 069
Instagram: Hotel Tayko | PATRI Gastrobar | Ola Martín Berasategui

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