BIFM
Firmas

Un trocito de Inglaterra en Donostia

En el paseo Berabera de Aiete una fila de villas adosadas rememora la típica arquitectura británica. Son las Casas inglesas de San Sebastián.

Las casas inglesas de Aiete // BI FM
En el paseo Berabera de Aiete una fila de villas adosadas rememora la típica arquitectura británica. Son las «Casas inglesas» de San Sebastián

Hace ahora 25 años, concretamente los días 27 y 28 de abril de 1996, Oasis fueron profetas en su tierra. Por primera vez en su carrera tocaron en un estadio de fútbol, Maine Road, que durante décadas acogió al Manchester City hasta su demolición, en 2003. 40.000 fans del grupo que abanderó el britpop debían callejear por el barrio de Moss Side, de dudosa fama, hasta llegar al campo atravesando un sinfín de filas de casas adosadas de ladrillos rojos con las que muchas veces asociamos la arquitectura inglesa.

BIFM

La efeméride tiene una inesperada conexión: un tramo del Paseo Berabera del barrio de Aiete, entre los números 59 y 85, calca la típica estampa de Moss Side y, por extensión, del país de los autobuses de dos pisos y el roast beef de los domingos. En este barrio residencial de San Sebastián, donde abundan las viviendas unifamiliares y las urbanizaciones con jardín, el ramalazo británico de estas villas fue obra del arquitecto donostiarra de origen alavés Antonio Pérez de San Román, autor del anteproyecto de ampliación del palacio de la ONU en Nueva York (1965), entre otras muchas construcciones emblemáticas. Su hija, según varios vecinos del barrio que pasean por la zona, vive en uno de estos pisos.

El Moss Side donostiarra // BI FM

BIFM

«Lo conocí. Era una persona muy original. Arriba estaban los trasteros, pero se le ocurrió la idea de construir más viviendas y han quedado estupendamente», relata Mari Carmen, una señora de 80 años que acaba de salir del portal número 79. Se mudó a este agradable rincón conocido popularmente como las  «Casas inglesas» desde que se levantó a finales de los años 70. «Llevo más de 40 años viviendo aquí y estoy muy contenta. Es una zona muy tranquila», dice. Su casa es la del ático abuhardillado, un dúplex en la tercera planta que calcula que tiene unos 100 metros cuadrados con un total de cuatro habitaciones y tres baños. En las dos primeras plantas los apartamentos son más modestos. La superficie ronda los 65 metros cuadrados útiles, tienen dos habitaciones y otros dos baños, según la información que aporta la agencia inmobiliaria Grupo Norte Sur.

En la plataforma de Idealista queda un piso en venta: una segunda planta por un valor de 450.000 euros en el que está incluido el garaje y el trastero. En el número 63 llama la atención la existencia de una vivienda turística, en un lugar bien comunicado por transporte público pero que queda alejado de la playa y la zona centro de la ciudad. Lo realmente interesante aquí es el descarado aspecto anglófilo de estos bloques que tanto recuerdan a los terraced houses. Una hilera en cuesta de 13 casas idénticas se parte en dos bloques simétricos por unas escaleras exteriores. Cientos de ladrillos de color apagado tirando a pardo oscuro combinan con ventanas blanquísimas. Y una curiosidad: de cada portal cuelga un cartelito horizontal de hierro forjado con el nombre en euskera de diferentes setas y hongos que sirve para distinguir cada casa. A Mari Carmen, por ejemplo, le corresponde la villa Lerdeki.

A por setas en Aiete // BI FM

Un autobús llega a la marquesina, en la parte alta o upper side de esta peculiar urbanización. Es de color azul, tiene un solo piso y marca un destino tan donostiarra que nos aleja definitivamente del territorio dominado por Isabel II y los sándwiches con pepinillo: Plaza Gipuzkoa. Antes de subirse al autocar, una joven explica que el arquitecto había pensado que estas casas «serían ideales para las amas de casa» por su carácter «hogareño». «No hay pasillos, están todos los espacios muy bien pensados y distribuidos», añade por su parte Mari Carmen.

Y ya al final, subiendo las escaleras del autobús, la chica de la marquesina suelta una bomba que haría temblar a los geopolíticos de la Guerra Fría y, al mismo tiempo, parece un chiste sacado de la serie «Derry Girls»: «A toda esta zona la llaman las casas inglesas pero dicen que el diseño original estaba inspirado en el estilo de las casas irlandesas».

Las casas inglesas irlandesas del Paseo Berabera // BI FM

Arriba