BIFM
Firmas

Los Discos del Mes: The Smile, Christina Rosenvinge, Lisabö, Nudozurdo, VVV [Trippin’you]…

Sprints y Virgen de la Periferia, también entre nuestros álbumes elegidos, adentrándonos en un 2024 que promete.

The Smile // Frank Lebon
Sprints y Virgen de la Periferia también se cuelan entre nuestros elegidos, aún con la resaca de la cosecha de 2023, pero adentrándonos en un 2024 que, finalmente, promete. Estos son algunos de los mejores álbumes del momento

Aunque 2024 arrancó desganado en cuanto a publicación de discos, ya está cogiendo velocidad de crucero. Repasamos algunas novedades interesantes de este inicio de año y de finales del anterior. El de The Smile, el proyecto paralelo de Thom Yorke y Jonny Greenwood de Radiohead, es el primer LP importante de la temporada. Comentamos además los brillante trabajos de Christina Rosenvinge, Sprints, Lisabö, Nudozurdo, Virgen de la Periferia y VVV [Trippin’you].

THE SMILE
«Wall of Eyes» (XL, 2024)

Los fans de Radiohead que se tomaron el primer álbum de The Smile –«A Light for Attracting Attention» (XL, 2022)- como un pequeño aparte de los dos principales miembros de la banda, Thom Yorke y Jonny Greenwood, habrán comprobado ya, con mayor o menor entusiasmo, que el proyecto paralelo -junto a Tom Skinner, batería de Sons of Kemet– va en serio. Aunque hay importantes diferencias con la música de la banda principal, hay una esencia común. Aparte de lo más evidente, como la voz y las guitarras de Thom y Jonny y ciertas formas melódicas, la persecución de la investigación sonora vía inquietud musical ha sido siempre uno de sus más identificables rasgos.

La producción ha corrido a cargo de Sam PettsDavies -que ya trabajó con Yorke en la banda sonora de «Suspiria»-, contando con la London Contemporary Orchestra en los sutiles arreglos de cuerda. El ambiente en general es calmado y con cierto flujo libre jazzístico, al que contribuye la forma de tocar la batería de Skinner. Quizás ahí resida la mayor diferencia con la marca principal: ese punto dramático un tanto angustioso que en ocasiones alcanzaba la música de los de Oxford aquí está mucho más diluido, cuando no inexistente. Por ahí puede atraer a aquella parte de los aficionados -que los hay- que no se sintieran cómodos con la frecuente congoja existencial de Yorke.

The Smile – «Wall of Eyes»

Si «Wall of Eyes» o «Teleharmonic», dos distendidas y bonitas baladas, refrendarían el anterior párrafo, «Read The Room» o «Under Our Pillows» mostrarían chispazos de Radiohead, por los punzantes arreglos de guitarra de Greenwood y el mayor empuje rítmico.
El piano toma el relevo en «Friend of a Friend» para dar paso a las tres últimos temas con cualidad cinematográfica, por los envolventes teclados y su placidez discursiva.

En definitiva, es un álbum que hay que dejar fluir sin pedirle satisfacciones inmediatas ni buscar futuros éxitos para los directos. Todo lo contrario. Con actitud contemplativa, aislándose -en lo posible- del mundo una hora, se podrán apreciar las sutilezas y el esmero con que está hecho. De lo contrario, podría resultar frustrante.

 

CHRISTINA ROSENVINGE
«Los versos sáficos» (Primavera Labels, 2023)

Después de unos años sin novedades discográficas, Christina Rosenvinge ha aprovechado su labor como directora musical de la obra de teatro «Safo» sobre la mítica poetisa griega para desarrollar algunas de la canciones -con alguna nueva incorporación- en un nuevo álbum. Las letras partirían de sus poemas -cuya temática amorosa y erótica está dedicada a las mujeres-, pero con un lenguaje adaptado a la época actual.

Christina Rosenvinge – «Los versos sáficos»

Musicalmente, pese al inconfundible sello de la autora, es algo más disperso: Baladas al piano como «Ligera como el aire», su característico pop de guitarras en «Poema de la pasión» o «Pajarita», una aproximación al universo de PJ Harvey en «Fragmentos» o pop electrónico -¿a alguien más le recuerda a Las Bistecs?- en «Contra la épica».

Toda la banda está formada por mujeres: Miranda Amaia a la guitarra, Irene Novoa al bajo y teclados y Xerach Peñate a la batería. Además, colabora Maria Arnal con su voz en «Canción de boda», con un aire celebratorio de folklore latinoamericano.

 

SPRINTS
«Letter to Self» (City Slang, 2024)

Otro grupo de guitarras con fiereza desde Irlanda, pero esta vez sin la etiqueta post punk en su sonido. Lo suyo está mas cerca de ese rock con actitud punk de Amyl and the Sniffers o, echando la vista más atrás, de Hole, Nirvana o la PJ Harvey más eléctrica –«Can’t Get Enough of It» sería una muestra de esto último-. Su cantante, Karla Chubb, es de las que puede empezar un tema con voz insinuante para acabar desgañitándose al límite de sus cuerdas vocales para exorcizar la frustración y la ansiedad que le provocan estos tiempos.

Sprints – «Letter to Self»

Amplían un poco su paleta estilística con un par de melódicos temas de indie rock como «Literary Mind» y «A Wreck (A Mess)» que los emparentan con bandas contemporáneas como los filadelfianos Mannequin Pussy. Atentos a su directo si hay oportunidad.

 

LISABÖ
«Lorategi izoztuan hezur huts bilakatu arte» (bIDEhUTS, 2023)

Una paradoja de Lisabö es que su intensa y emocionante música es disfrutada por muchos seguidores que no entienden una palabra de euskera, pero captan el torrente de emociones, cuando los textos son de una importancia capital para la banda. Pocas cuentan con un miembro letrista que no toque ningún instrumento, ni cante, como es el caso del poeta Martxel Mariscal. De esta forma, el cuidado de este aspecto se demuestra por ejemplo en que el título del álbum -primer verso de la primera canción- es parte de una larga frase cuya primera mitad era el título de su anterior LP, «Eta Edertasunaren Lorratzetan Biluztu Ginen» (Bidehuts, 2018), el último verso que se escuchaba en aquel trabajo.

Portada del álbum de Lisabö

Son letras con bellas e incisivas metáforas que encajan perfectamente con esa visceralidad musical que se mantiene incandescente. Canciones como «Kristalezko Begiei So», que empieza suave e introspectiva, salta en pedazos pasados los tres minutos. No es el caso de la breve «Gauak gure ametsak baino luzegoak dira», que no tiene tiempo de estallar, por lo que el mazazo eléctrico se pospone al inicio de la siguiente, «Gutariko Bakoitza Gara Denok».

Cuarenta y un minutos como una potente etapa pirenaica del Tour de Francia. La experiencia de verlos en directo no deja indiferente a nadie, pero esta grabación a todo volumen en casa puede ser un buen sustitutivo.

 

NUDOZURDO
«Clarividencia» (Sonido Muchacho, 2024)

Regreso de Nudozurdo tras un paréntesis de siete años, en el que el líder del grupo, Leo Mateos, publicó un disco en solitario: «Demasiado bellos para ser esclavos» (Intromúsica, 2021). Sigue intacto el cuidado trabajo de guitarras y teclados que crean atmósferas que serían como un hogar para fans de The Cure«Carta a Nina»– o Echo & The Bunnymen«Bisontes albinos»-, con momentos de nervio a lo Television«Elvira/Santuario Combate»-.

Nudozurdo – «Clarividencia»

Las imágenes y el especial léxico de Mateos, tirando tanto de lo atávico, como del realismo post industrial y esa poesía que toca la fibra aunque no se comprenda a la primera. Todo ello, con esa sentida voz de estar al límite del aguante emocional que hace que el oyente perciba que ahí está pasando algo. No abunda la personalidad en el pop, por ello disfrutemos de esta banda mientras podamos. A partir de este febrero, habrá oportunidad de verles en muchas ciudades del país.

 

VIRGEN DE LA PERIFERIA
«El Crimen en España, Vol.1» (La Synthesis, 2023)

Una de las sorpresas de finales de año ha sido esta nueva banda valenciana, formada con miembros con rodaje en otros grupos. Su debut encaja perfectamente en el sello de Pablo Und Destruktion, con el que comparten varios referentes -como Nick Cave o Einstürzende Neubaten– y unas letras con muy mala leche; el título del álbum ya avisa. Cada canción es un pequeño relato truculento contado con saña por el cantante, David Pascual. Por ahí tienen una conexión con el Javier Corcobado de tiempos más fieros. Uno lee «La bestia de Caja Rural» o «Crimen en Sueca» y no tiene más remedio que pegar la oreja empujado por el morbo y la atracción por el lado oscuro.

«El Crimen en España, Vol.1»

Los momentos más melódicos se producen con el mayor protagonismo de la segunda vocalista, Violeta Ausina, en los coros de «Nadie se opone a la noche» -con ‘pasajero’ aire a Iggy Pop– y en primer plano, en el indie rock de corazón pop de «Disparar».

El álbum es breve, siete canciones, pero visto la cantidad de temas que incluyen otros -inevitablemente, con mucho relleno- se agradece y nos pone en alerta para verlos en directo y esperar a más navajazos sónicos en próximas entregas.

 

VVV [TRIPPIN’YOU]
«Vaciador» (Helsinkipro, 2023)

Un disco que se abre con un «¡toda la puta vida igual!» –«Zugzwang»– sobre una base rítmica industrial frenética y con ese tono de angustia en la voz de Adrián Bremmer, te coge por la solapa de mala manera para que borres la sonrisita y atiendas. Aquí los ritmos bacala, industriales o darkwave se pueden bailar por sus acelerados y contundentes bpm, pero el tono no es festivo, es de cabreo y frustración por toda la mierda que nos rodea. El mismo título del álbum, hace referencia a Vaciador 34, un espacio de creación autogestionado en Madrid que cerró sus puertas tras el confinamiento.

VVV [Trippin’you] – «Vaciador»

Su instinto melódico los lleva por distintos derroteros según el tema: en «Rush» hay un sutil aire al «Eisbär» de la banda suiza de tecno vintage Grauzone y «Bellver» es contagioso tecno pop. Para cortar el breve respiro, «KLF» -guiño a la mítica banda inglesa- amenaza con morir matando con el duro sonido de la Valencia noventera. En «La grieta» podrían ser los vecinos electrónicos de Depresión Sonora. Cierran con una breve pieza instrumental con el título ideal para apagar, por el momento, el sistema: «Ctrl + Alt + Supr».

Arriba