BIFM
Música

Charlamos con Maren antes de cumplir 18 sobre el escenario del Campos

La cantante bilbaína está de triple celebración: a la mayoría de edad se le suma su primer álbum y su puesta de largo con banda.

El florecer de Maren // Beatriz Berzosa
La cantante y compositora bilbaína, una de las grandes esperanzas del pop, está de triple celebración: a la mayoría de edad se le suma el lanzamiento de su primer álbum y su puesta de largo con banda. Será el próximo domingo, 29 de noviembre, en el Teatro Campos Elíseos.

Maren nació en Bilbao, en noviembre de 2002. Así que, echando un ojo a la agenda de conciertos de la villa, y otro a la calculadora… no hay duda: este mes, la cantante celebrará la mayoría de edad sobre uno de los principales escenarios de su ciudad natal, el del Teatro Campos Elíseos. Será el próximo domingo 29, a las 19:00h, y, por primera vez, con banda.

BIFM

Un cumpleaños, por lo tanto, muy especial para la joven compositora y cantante, una de las grandes esperanzas del panorama pop-rock, autora de singles tan redondos como «Fotosíntesis», «Dear Murphy», «Te invito a mi piscina (para matarte)» o el reciente «La estación espacial de Teruel», avance definitivo de su inminente primer álbum, «Margaritas y lavanda».

Nosotros hemos querido anticiparnos a su puesta de largo, así que hemos charlado un rato con ella. Pasen, lean y, si aún no han descubierto a Maren, que no pase de aquí y ahora.

BIFM
MAREN: CUMPLEAÑOS TOTAL

Antes de nada, zorionak! ¿Cómo te sientes ante los 18? ¿Ilusionada o apenada por alcanzar la edad adulta?

Eskerrik asko! La verdad es que una mezcla de ambas… Para mí significa mucho cumplir los dieciocho, porque representa una libertad, más allá de lo típico; conducir, etc. Por eso estoy contenta, pero también apenada, porque de pequeña pensaba que conseguiría de alguna manera no crecer y ser pequeña siempre, jajaja.

Lo vas a celebrar en casa y con banda. Por todo, tanto por ti como por lo circundante, va a ser un concierto muy especial, ¿verdad? ¿Qué nos puedes adelantar?

Va a ser un concierto muy especial por diferentes razones. Es el primer concierto que hago con banda, efectivamente, así que eso ya implica un salto. Pero, además, tenemos una visión del show muy personal que esperamos se transmita al público.

Maren, pensando en sus cosas // Beatriz Berzosa

Menudo añito. Para una cantante que empieza a asomar la cabeza, no sabemos si este pandémico ejercicio ha sido negativo (por haber ralentizado tu progresión) o si, por el contrario, te ha beneficiado (por aquello de que, con el mundo parado, has podido dar los pasos precisos, sin prisa pero sin pausa). ¿Cómo recordarás este 2020?

Creo que de todo un poco. Sí que me ha servido para parar y plantearme algunas cosas, pero una vez vuelves a tenerlo todo atado no puedes avanzar de una manera normal. Eso implica que el esfuerzo es mayor y más teniendo en cuenta lo abandonado que ha estado siempre el sector de la cultura y cómo con esta situación ha empeorado. Antes de la pandemia tenía una vida muy ajetreada entre los estudios y la música, y este parón repentino cada vez se hace más pesado. Pero recordaré el 2020 como un año de cambios.

«Margaritas y lavanda» es tu primer disco largo. Un trabajo que, pensamos, va a encajar muy bien en el circuito pop, tanto en ese más alternativo como, por qué no, ese otro más comercial. Hay motivos para pensar, además, que crítica y público pueden ir de la mano. ¿A quién o hasta dónde te gustaría llegar?

Nunca me he parado a pensar en las etiquetas. Cuando hago música espero que llegue al máximo de gente y que se paren a escuchar lo que hago, independientemente de la categoría a la que pertenecerían. Creo que una misma persona puede escuchar tanto música comercial como alternativa, por eso no me enfoco en un público en particular a la hora de crear.

Lo que cuesta más pensar es en adolescentes escuchando tu música. ¿Erramos si creemos que los jóvenes de hoy solo escuchan reggaeton o trap? ¿Encuentras referentes o apoyos en tu generación? ¿Sientes que encajas?

Parece mentira, pero sí que los hay, jajaja. Es verdad que entre la gente de mi edad triunfa el reggaeton y el trap, pero también hay quienes se salen de esa norma, y cada vez son más. En cuanto a lo de encajar, siempre he sido de las que no les gusta el perreo y no les gusta salir de fiesta pero, como he dicho, creo que hay una parte de mi generación así y que cada vez está ampliándose más.

Antonio Vega no encajaba en este mundo, así que tuvo que hacerse eterno. ¡Menuda versión hiciste de «Lucha de gigantes»! Pero, ¿ves? No es la típica referencia de alguien nacido en el siglo XXI. ¿Quiénes son tus héroes musicales?

¡Buf! ¡Tengo muchísimos! Cuando era pequeña escuchaba a los Beatles, Simon and Garfunkel, Tracy Chapman, Gabrielle Aplin… Con el tiempo descubrí a Bowie, Françoise Hardy, los Arctic Monekys… Diría que estos son algunos de mis héroes musicales.

Suenas madura, con personalidad y con muchos matices. Sabemos que también metes mano en la producción de tus temas… así que tienes bien claro cómo quieres sonar, ¿verdad? También se nota que pones especial empeño en las letras.

¡Gracias! Jajaja. La verdad es que sí, tengo muy claro el sonido que quiero y mis objetivos. Todas mis canciones las escribo por cosas que me han pasado, que no suelen ser alegres, jeje. Por eso intento de algo malo sacar algo bueno, en este caso, una canción. Con las letras intento decir las cosas literalmente, pero haciendo que parezcan metáforas, porque ahí está la gracia: cada uno sacará sus conclusiones, aunque, realmente, explico las historias con detalle.

¿Has recibido ya alguna oferta para tocar en Teruel? Estarán especialmente contentos contigo por allí…

De momento no, pero sería un placer. Nunca he estado pero lleva mucho tiempo en la lista de viajes por hacer con la furgo, así que espero ir pronto.

2021. Ese tendrá que ser el año. El de todos, pero el tuyo también. ¿Qué planes tienes? ¿Qué te gustaría que pasara el año que viene?

Espero que todo acabe de encaminarse después de habernos descarrilado en 2020. Me gustaría que todo en lo que llevo trabajando desde los 14 tome forma y poder volver a dar conciertos con regularidad.

¿Qué echas de menos del Bilbao prepandémico? ¿Qué tienes más ganas de hacer en cuanto estemos vacunados y liberados

Echo de menos muchas cosas… Ahora que estamos bajo confinamiento municipal, echo de menos ir a comer chocolate con churros y dar una vuelta por el Guggenheim, ir los domingos a los mercadillos de segunda mano de Zorrozaurre y al mercado de las flores… Pero, sobre todo, ir a ver conciertos con normalidad, bailar, saltar y cantar a pleno pulmón, jajaja.

Arriba