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Puro teatro (abril): Basta ya de historias de machos alfa proveedores

Dos obras plasman no sólo que las voces femeninas siguen siendo minoritarias, sino que el relato imperante es de la masculinidad hegemónica.

"Man Up" // Teatro En Vilo
Este mes, dos obras creadas por mujeres vuelven a poner de manifiesto no sólo que las voces femeninas siguen siendo minoritarias, sino que el relato que impera en la ficción está dominado por un único tipo de masculinidad hegemónica. «Contado por ellas» estará en Bilbao el 16 y 17 de abril y «Man Up», en Barakaldo el 24

Se ha comentado en innumerables ocasiones y sigue haciendo falta decirlo: faltan voces femeninas; falta, sobre todo, escuchar a esas voces femeninas. En el mundo en general, en la ficción en particular y en las artes escénicas en concreto. Lamentablemente, siguen siendo minoría las directoras, guionistas, dramaturgas… Y eso, indudablemente, empobrece nuestro panorama cultural. Este mes, tenemos en Bizkaia dos obras ideadas, escritas y dirigidas por mujeres que vienen a llenar dos vacíos bien diferentes en ese imaginario colectivo dominado por el relato hegemónico, unívoco y a la postre machista labrado durante siglos por el hombre blanco heterosexual. «Contado por ellas» nos habla de que, en los peores momentos, ellas siempre sufren más que nosotros. «Man Up» revienta la coraza de la masculinidad tóxica para indagar en otras formas menos dañinas de ser hombre.

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¿Cuánto se ha hablado de la Guerra Civil, la dictadura, la represión franquista? Mucho, sí, pero casi siempre desde el punto de vista del hombre. Conocedora de primera mano de ese doble sufrimiento silenciado al que ellas se vieron sometidas, la actriz y directora Bea Insa partió de una historia real familiar para crear «Contado por ellas». Por el solo hecho de declararse republicana, su bisabuela Nela pasó tres años en una cárcel a 600 kilómetros de su hogar y de sus tres hijas. Si hubiera sido un hombre, seguramente no la habrían mandado tan lejos. Temiendo que todas estas pequeñas historias particulares omitidas por la Historia en mayúsculas acabaran perdiéndose cuando sus protagonistas ya no estuvieran entre nosotros, Insa se propuso recabar de primera mano testimonios de mujeres de en torno a 90 años que aún pudieran recordar aquellos negros años. Cual historiadora, localizó a mujeres tanto en su Castellón natal como en su Bizkaia de adopción, y así pudo componer un fresco con diferentes retazos de todas ellas.

Bea Insa en «Contado por ellas» // Josep Tobella

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«Contado por ellas» nos habla tanto de la desaparición de los niños de las presas en cárceles de mujeres como el Chalet Orue (Santutxu) o Saturraran (Mutriku), como de la caída de Bilbao tras la batalla de Santo Domingo, de la mujer trabajadora en la posguerra o de la represión del euskera. Y lo hace con Insa como única protagonista que da vida a todas esas mujeres reales, sólo arropada por elementos escenográficos y de atrezo que combinan lo simbólico con los objetos más cotidianos. Al modo en que la reciente y laureada «Prostitución», de Andrés Lima, convertía una colección de entrevistas con prostitutas reales en un desasosegante cabaret escénico que se valía de recursos no habituales en el teatro documental, en este caso, La Pacheca Colletive (la compañía de Bea Insa) también recurre sin complejos a una rompedora mezcla de teatro de texto, performance, música, proyecciones e incluso conversaciones directas con el público, sin dejar de ser fiel al relato de una lacerante realidad: la vivida por las mujeres republicanas y antifranquistas durante la Dictadura.

La obra se ha podido ver ya en Bilbao, Barcelona, Logroño, Barakaldo… y esta misma semana regresa a la Villa por el 90º aniversario de la proclamación de la Segunda República que, aunque es hoy mismo 14 de abril, ellos conmemorarán este viernes 16 y sábado 17 de abril en el Hika Ateneo (19 h.). Las entradas (9 euros), se pueden reservar aquí o adquirirse directamente en taquilla (aunque, ojito si quieres ir, porque nos chivan que las del viernes ya están agotadas). Además, tras las funciones se ofrecerá la posibilidad de ahondar en esa realidad histórica que retrata la obra, ya que se han programado charlas con Lucía Nieto, de la asociación feminista Gafas Moradas (el viernes) y con Asun Merinero, historiadora y posgrado en Derechos Humanos (el sábado).

«Contado por ellas», en Bilbao // Hika Ateneo

OTRO TIPO DE HOMBRES ES POSIBLE

Ya a finales de mes, el sábado 24, el Teatro Barakaldo acogerá el regreso a Bizkaia de otras creadoras incansables y a las que seguimos muy de cerca (entradas, de 22 a 25 €, aquí). Las chicas de Teatro En Vilo (Noemí Rodríguez y Andrea Jiménez) vuelven con su «Man Up», una obra que ya pudimos ver el año pasado en el Arriaga de Bilbao y hace poco en Galdakao, y que, de hecho, elegimos como una de las 10 mejores vistas en 2020. Lo que hacen en «Man Up» las Teatro En Vilo es un verdadero prodigio. O, al menos, lo que nos hacen creer que hacen. Tanto en la creación del espectáculo como a lo largo de cada función, someten a sus cinco actores (hombres) a un cruento proceso de autoficción en el que los desnudan (tanto figurada como, en algunos casos, literalmente) hasta dejarlos desprovistos de todas esas corazas, actitudes y condicionamientos de macho alfa proveedor que, todos los hombres, en mayor o menor grado, llevamos casi casi en el ADN.

Tras un arranque arrollador y vodevilesco que deja al público sin saber qué esperar después, va profundizando a lo largo de dos horas en la pregunta del millón: ¿Qué es ser hombre hoy? Pasando por los tonos y géneros más dispares (de la emoción descarnada al disparate hilarante) pero sin que el público la perciba en ningún momento como el gran debate sesudo que realmente es, la función logra el objetivo del gran teatro: cambiar al espectador. Al menos, cambiar al espectador masculino, que tendrá muy difícil no verse reflejado en alguno de los múltiples y patéticos tics que todos hemos ido aprendiendo para hacer honor a la expresión anglosajona que da título a la función: «Man up!», ese imperativo usado despectivamente para espabilar a los miembros de la manada que no son «lo suficientemente hombres».

Ese proceso de, digamos, «man down» que es en realidad esta obra, logra que, tras quitar capas y capas de hombría mal entendida, tengamos sobre el escenario nuevas masculinidades que, por nunca vistas, resultan casi casi revolucionarias. Por poner solo algunos ejemplos: hombres vulnerables que lloran, amigos que se dan masajes sin pudor, chicos que agitan pompones rosas al ritmo de la música… Puede que estas estampas te parezcan anecdóticas, pero piensa por un momento en cómo era el protagonista masculino de la última película que has visto o del último libro que has leído; piensa por un momento si alguna vez has visto, en la ficción o en la realidad, a dos amigos (hombres y que no sean pareja gay) dándose un masaje en los pies. ¿Cómo te hace sentir esa imagen y qué te lleva a pensar? Lo dicho, menos «man up» y más «man down».

Y bravo por este necesario «Man Up» de Teatro En Vilo.

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